El comercio minorista de Punta trabaja ahora a media máquina

Aunque la mayoría de los operadores turísticos consideran que el próximo fin de semana será clave para hacer un balance de cómo será la segunda quincena de enero, los datos de la realidad vienen poco halagüeños.
Para quienes las cosas ruedan mejor es para los hoteleros, quienes aseguran que la baja de la actividad en el recambio de la primera quincena apenas si se notó. El informe que prepara semanalmente el Centro de Hoteles revela que los establecimientos asociados están actualmente con su capacidad ocupada en torno al 80%, muy poco menos que la que tuvieron de lunes a viernes durante la primera quincena.

Los fines de semana, desde el 24 de diciembre hasta el 14 de enero, los hoteles llegaron a tener desde 90 a 95% de ocupación, por lo que la actividad del fin de semana próximo será clave para determinar si van a mantener esos altos índices de ocupación o el recambió también les afectará.

Los turistas que llegan a hoteles casi siempre almuerzan y cenan en restaurantes, y por ende ese sector marcha casi a la par.

Empero, la situación se empieza a complicar por el lado del sector inmobiliario. De alguna manera, esto es lógico porque el sector hotelero apenas si dispone de 14.000 camas, mientras que el inmobiliario estima que pone a disposición del turismo unas 120.000.

El ex viceministro de Turismo, Alberto Prandi, aseguró a El Observador que para la segunda quincena las inmobiliarias alquilaron en promedio 20% menos que en el mismo período del año pasado. “Hay que esperar un poco más para ver si siguen llegando argentinos por agua. Pero ya es inocultable el perjuicio ocasionado por los cortes de ruta. La temporada se jugó en Gualeguaychú”, dijo. “Cuando se habla de un 20% menos hay que recordar que ya el año pasado se produjo una disminución relevante”, aclaró Prandi.


Golpe. Pero tal vez es en la economía más pequeña, la del comercio minorista, donde el golpe en la segunda quincena se viene sintiendo con más vigor.

Una reconocida tienda de ropa ubicada en Gorlero y la 27, colocó desde el domingo 14 sus carteles de “gran liquidación”.

Según las promociones, los pantalones que antes valían $ 299, hoy se los puede conseguir a $ 150. Las sandalias, que costaban $ 299, pasaron a comercializarse a $ 119. Mientras las blusas bajaron de $199 a $ 99 y una pollera de $599 a $299.

Otro ejemplo de la baja de la actividad se registró en una rentadora de vehículos de la calle 27 entre la 24 y Gorlero, donde dos funcionarios se miran las caras y hojean un diario. “Hasta el (jueves)12 no teníamos nada para arrendar. Pero desde entonces solo recibimos vehículos. Las motos las tenemos todas y más de la mitad de los autos están parados”, contó uno de los empleados a El Observador.

En “Canoa Quebrada”, la tienda de artesanías más reconocida de Gorlero y La Barra, una vendedora, reconoce que desde el domingo la venta viene en caída libre. En el local contíguo, en “100 X 100 uruguayo” –un negocio de venta de artesanías en madera y cuero – la propietaria y la empleada no tienen mucho para hacer y aprovechan a reordenar y pasar plumero a la mercadería. “La venta bajó mucho a partir del 15. Casi a la mitad, pero todavía estamos esperando”, dijo una de ellas.