El congreso desafía a Bush y le obliga a que abandone Irak

El Senado aprobó por 51 votos contra 46 una ley que vincula el financiamiento de las guerras en Irak y Afganistán a un calendario que obliga a que el retiro de tropas comience a más tardar el 1° de octubre, a pesar de la amenaza presidencial de que la vetará.

El Congreso enviará ahora al Poder Ejecutivo la ley que destina U$S 124.000 millones para las guerras, y que había sido aprobada por la Cámara de Representantes el miércoles.

La aprobación en la Cámara -por 218 votos contra 208 y dos abstenciones- y en el Senado de este proyecto de ley, representa el más grave enfrentamiento entre Bush y sus adversarios demócratas, que tienen mayoría en el Congreso desde enero, luego de su triunfo en las elecciones legislativas de noviembre.

Además, cuatro legisladores del Partido Republicano de Bush (dos en la Cámara y dos en el Senado) dieron su apoyo al texto demócrata.

Poco después de la votación en el Senado, la Casa Blanca anunció que el presidente Bush vetará este proyecto de ley, como lo había prometido.

«Acabo de hablar con el presidente en la Oficina Oval y, como lo ha dicho durante semanas, vetará esta legislación», dijo la portavoz Dana Perino.

La Casa Blanca dijo que Bush desea pasar rápidamente a la fase siguiente, de preparación de un nuevo texto que permita efectivamente desbloquear los U$S 124.000 millones solicitados por el Pentágono para financiar en 2007 las guerras en Irak y Afganistán.

Estados Unidos cuenta con 146.000 militares en Irak.

El veto presidencial, previsto para comienzos de la próxima semana, podría coincidir con el cuarto aniversario del anuncio de Bush del fin de las «principales operaciones de combate» en Irak, con un gigantesco letrero de fondo con la inscripción «misión cumplida».

Desde el 1° de mayo de 2003, las imágenes de Bush delante de la inscripción «Misión cumplida» se han convertido en un potente símbolo de las dificultades que opacan la conducción de la guerra.

«Este presidente que puso al país en guerra bajo falsos pretextos debe ahora tener el coraje de reconocer que su política fracasó y trabajar con nosotros para conducir esta guerra a un fin responsable», dijo el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, poco antes de la votación.

«Si el presidente se rehúsa a cambiar de rumbo, Estados Unidos se arriesga a permanecer atrapado en Irak durante años y no solamente algunos meses», agregó Reid.

Llegado a Washington para elaborar un cuadro de la situación, el comandante de la Fuerza Multinacional en Irak, el general David Petraeus, no minimizó las dificultades de su tarea, durante sus encuentros con legisladores. Sin embargo, repitió que necesitaba esperar hasta septiembre para divulgar sus conclusiones sobre la marcha de la nueva estrategia anunciada en enero por Bush, que contempla el envío de 28.000 soldados más.

Antes de la votación en el Senado, el principal promotor de la iniciativa, el senador demócrata Robert Byrd, declaró que, de convertirse en ley, el Congreso de Estados Unidos habrá aprobado, desde el inicio de la invasión en 2003, más de U$S 450.000 millones para la campaña bélica en ese país.

Esa cifra supera con creces los 296.000 millones de dólares que EE.UU. gastó en la Segunda Guerra Mundial, dijo Byrd, al recordar que la guerra en Irak se ha cobrado la vida de unos 3.300 soldados estadounidenses, además de cientos de miles de iraquíes.

Los republicanos replican que la propuesta sólo envalentona al enemigo y envía un mensaje derrotista sobre el compromiso de Estados Unidos con el pueblo iraquí.