El crédito alcanzó ritmo de suba de la economía

Los datos de 2006 que se conocerán durante la segunda quincena de enero indicarán el cierre de un ciclo tras la crisis financiera a partir del cual el crédito cayó o creció muy por debajo de lo que lo hizo el Producto Interno Bruto. Fuentes técnicas del banco dijeron a El País que es posible que el cierre del año muestre una tasa superior a las previsiones oficiales sobre el crecimiento de la economía doméstica.

En el año cerrado a septiembre de 2006 el crédito al sector privado residente había subido 7,4% con un alza de 31% en las colocaciones en moneda nacional y de 2,2% en dólares, según los datos del último Reporte de Estabilidad Financiera del Banco Central. En el tercer trimestre los créditos crecieron 2,3% mientras que en ese lapso el PIB creció sólo 0,9%.

Los créditos vigentes al sector privado crecieron 8,76% a noviembre de 2006 en relación a igual mes de 2005.

El equipo económico prevé que la economía cerrará 2006 con un crecimiento de 6,8% mientras que en 2007 se espera una suba de 4,5%.

TODAVÍA ATRAS. Los datos de alza en el crédito muestran que todavía hay paño para cortar si se miran las cifras del boom de la segunda mitad de los 90.

En diciembre de 1998 los créditos al sector privado ascendían a U$S 9.700 millones. A noviembre de 2006 llegaban a U$S 3596 millones. Una parte de los créditos fue cobrada y hoy los fondos están colocados en el exterior mientras otros préstamos fueron pasados a pérdida tras la crisis.

A pesar del caudal de fondos que disponen los bancos para prestar una de las restricciones que existe es el todavía alto nivel de endeudamiento de las familias y empresas, que llegó al 30% del PIB en 2004.

PESOS. El avance del crédito en pesos frente al nominado en dólares en el último año deja cifras impactantes. Entre noviembre de 2006 y el mismo mes de 2005 los créditos en pesos subieron U$S 250 millones mientras el nominado en dólares bajó U$S 23 millones.

Fuentes del BCU destacaron la baja en las tasas de interés y la actitud de los bancos de ofrecer el crédito en la misma moneda de los ingresos de las familias evitando el riesgo de incumplimiento ante ajustes fuertes en el tipo de cambio.