El diálogo España-ETA ‘está roto’

«Es hora de zanjar la polémica. El PP (Partido Popular) quiere que diga que el proceso está roto, pues evidentemente está roto; quiere que diga que el proceso está liquidado, evidentemente lo está; quiere que diga que está acabado, evidentemente está acabado; todo eso porque ETA ha sido quien ha roto, liquidado y acabado el proceso de paz», dijo ayer contundentemente el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Horas antes y también en la víspera, el secretario de Libertades Públicas del derechista PP había exigido al presidente del gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que haga «una declaración formal» de la ruptura del diálogo con el movimiento separatista vasco.

El sábado 30 de diciembre, una furgoneta bomba estalló en el estacionamiento de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas. La carga explosiva dejó 29 heridos y dos desaparecidos, ambos ciudadanos ecuatorianos, que aún no pudieron ser rescatados de los escombros. La posibilidad de encontrarlos con vida es casi inexistente, según reconocen en el propio gobierno. Ese día, Rodríguez Zapatero habló de «suspender» el diálogo con ETA, pero evitó hablar de una ruptura total, lo que motivó una escalada de protestas y exigencias por parte de la oposición de derecha y buena parte de la población.

«Una vez aclarado esto, sería fantástico que nos pusiéramos a trabajar juntos para poner fin a la violencia en España», finalizó Rubalcaba. Este trabajo comenzará la semana próxima -entre el martes y miércoles, de acuerdo con el ministro.

chance. Los dos desaparecidos se encontraban en sus autos al momento de la explosión. Los puntos donde estaban estacionados ya han sido localizados, según informó la policía, aunque los escombros por la deflagración impidieron acceder a ellos. Las chances de encontrarlos con vida son «muy, muy, muy remotas», según dijo el director policial José Mesquida, ya que se desplomaron cuatro plantas del sector. La explosión hizo que la temperatura se elevara a mil grados.

ETA había anunciado en marzo un alto al fuego, y en junio el gobierno dio por iniciadas las negociaciones. Sin embargo, la organización vasca denunció siempre que el ejecutivo nunca hizo un gesto de acercamiento. Ahora, las puertas están cerradas.