El dólar sigue cayendo y los bancos apuestan a colocaciones en pesos


El aumento de la tasa call, de 5% a 7%, dispuesto el miércoles por el Banco Central (BCU) para seguir contrarrestando las presiones inflacionarias, precipitó ayer reacciones en cadena en el mercado financiero: el dólar interbancario continuó por debajo de la barrera de $ 23 y a valores comparables con los del comienzo de la crisis de 2002; las colocaciones interbancarias a un día aumentaron notablemente; y el Banco República volvió a disminuir la brecha entre los valores de compra y venta del dólar pizarra
La decisión de elevar en dos puntos porcentuales la tasa call (para préstamos interbancarios de corto plazo) como forma de contener el alza de los precios, supuso un endurecimiento de la política contractiva aplicada desde abril, pero apenas un día después pegó fuerte en un mercado expectante.

Desde comienzos de setiembre -cuando el BCU subió la tasa call de 4,5% a 5%- la cotización del dólar estuvo caracterizada por permanentes fluctuaciones. Eso no había ocurrido desde que asumió el gobierno del Frente Amplio en marzo de 2005.

Ayer, un día después de haber cerrado el miércoles con una baja de 0,44%, el dólar interbancario terminó la jornada a $ 22,70 (compra) y $ 22,75 (venta), lo que supuso una caída de diez centésimos. La última vez que la divisa había llegado a ese valor fue el 5 de agosto de 2002, en plena crisis.

En un mercado demasiado cauteloso, según indicaron distintos operadores de cambios, se operó US$ 7,4 millones a través de la Bolsa Electrónica de Valores.

Otras fuentes consultadas por El Observador dijeron no advertir demasiado margen para que el dólar continúe depreciándose.

La caída del dólar volvió a generar inquietud en el sector exportador, que reclamó al gobierno por las condiciones de competitividad. (ver apunte).


Tasa call y pizarra. Pero ese no fue el único efecto de la medida dispuesta por el BCU, ya que las colocaciones entre bancos -a una tasa call de 7%- treparon a $ 440 millones. Un día antes, esas colocaciones habían sido por $ 95 millones y el martes por $ 52 millones.

Una calificada fuente financiera señaló que a los bancos les conviene más “colocarse” en pesos y recibir una tasa de 7% que hacerlo en dólares, ya que por la evolución descendente de la divisa, la rentabilidad en este caso sería mucho menor. Según explicó, los bancos no demuestran demasiado interés en comprar dólares.

La fuente consideró que la decisión del BCU precipitará un ajuste al alza de las tasas pasivas, que los bancos pagan a sus clientes por la captación de depósitos.

Otro experto dijo que la medida del BCU ayudará a “desdolarizar” la economía

En tanto, el Banco República (Brou) redujo ayer la brecha (spread) entre los valores de compra y venta en pizarras, que se ubicaron en $ 22,35 y $ 22,95, respectivamente. El 19 de julio, el Brou redujo el spread de 1,50% a 0,60% pero el 19 de setiembre lo aumentado a 0,80%.

Una calificada fuente del directorio del Brou dijo a El Observador que el ajuste de la cotización en pizarra estaba “previsto” como consecuencia de la suba de la tasa call del BCU y constituye una “señal” de que se reduce la fluctuación de la divisa.