El dólar sigue en caída y el BCU descarta intervenir sin motivos

El Banco Central (BCU) no participó ayer en el mercado de cambios y el dólar volvió a caer, esta vez en 2,96% ubicándose en el nivel más bajo desde agosto de 2002. Tras el quinto descenso consecutivo la divisa se situó en $ 24,60 a la compra y $ 24,65 a la venta.
El dólar comenzó el año debilitado y con una tendencia a la baja acentuada por la fuerte afluencia de divisas por el turismo que se sumó al alto ingreso de dólares por las exportaciones. Sin embargo, entre el 10 y el 13 de este mes las compras de dólares del BCU permitieron el repunte de la moneda. A partir del 14 la cotización fue difícil de sostener y cayó pese a las cuantiosas adquisiciones de la autoridad monetaria. Ayer la operativa sumó US$ 5,5 millones y el Central brilló por su ausencia como comprador.

En lo que va del año el dólar acumuló una caída de 6,6% pese a que el BCU compró divisas por US$ 42,3 millones. En tanto, la divisa perdió 17,4% desde su nivel máximo que fue de $ 29,8 el 25 de mayo del año pasado.

El presidente del BCU, Julio de Brun, aseguró a El Observador que las compras de la institución dependen de los pedidos del Ministerio de Economía y no están en función de la evolución del dólar. “Si no hay pedidos no hay compras”, indicó el jerarca.

De Brun recordó que el BCU no tiene un objetivo de tipo de cambio sino de inflación y mientras la baja del dólar no afecte los niveles de precios de forma que éstos se salgan de los parámetros previstos no hay necesidad de tomar medidas adicionales.

“En algún momento los agentes encontrarán que el valor del dólar es lo suficientemente barato como para empezar a comprar”, afirmó.


Política monetaria. El BCU publicó ayer en su boletín de política monetaria que en 2005 mantendrá un enfoque consistente con una trayectoria decreciente de la tasa de inflación. Los medios de pago crecerán en términos reales 6% por lo que se corrigió al alza el rango objetivo de variación de la base monetaria. La mayor holgura en materia monetaria se entendió consistente con la estabilidad del mercado de dinero y el mayor nivel de actividad.


Riesgos y perspectivas. El boletín indicó que este año será menos positivo para Uruguay en comparación con 2004 y se señaló que existen riesgos que podrían revertir el ciclo económico. El documento señala que existen amenazas a nivel internacional de un cambio abrupto en las variables financieras relevantes: subas mayores a las esperadas en las tasas de interés y mayores descensos del dólar. Esto puede desencadenar ajustes recesivos en las economías desarrolladas y reversión de los flujos de capitales que hoy llegan a los mercados emergentes.

Uruguay se podría ver impactado por dos frentes, por un lado el aumento del servicio de deuda pública y el deterioro de las condiciones de acceso a los mercados de financiamiento y por otro la caída de los precios de los productos de exportación. Además, se vería afectado el crecimiento de los países de la región, lo que constituiría un efecto indirecto. En este caso la demanda interna caería por el deterioro de las expectativas. Adicionalmente, es posible que el precio del petróleo vuelva a ser un dolor de cabeza. Pese a la baja que registró el barril desde octubre aun persisten riesgos subyacentes que podrían incrementar su valor.

Los riesgos no solo provienen del frente externo sino que además hay riesgos por la incertidumbre que genera un cambio de gobierno, aunque los agentes económicos parecen haber incorporado totalmente el efecto nuevo gobierno.

Otro factor de riesgo es el vinculado a la sostenibilidad del crecimiento económico que está ligado a la inversión. Esta requerirá de un marco económico estable y el mantenimiento de los equilibrios básicos.

Además, en la medida en que se consolida el crecimiento aumentarán las presiones inflacionarias originadas en los aumentos de salarios y la recomposición de los márgenes de producción y comercialización.

Los riesgos podrán minimizarse, según el BCU, con disciplina fiscal, prudencia de la política monetaria y flexibilidad cambiaria, señala el informe.