El dólar sigue sin frenar su caída.

El promedio de las compraventas interbancarias se realizó a $ 22,082, un 0,94% por debajo de la media del martes. Con este descenso, el más pronunciado desde el 14 de enero, el dólar alcanzó el nivel más bajo desde el 16 de octubre del año pasado y acumula una caída de 2% en septiembre y de 9,31% en 2009.

De esta manera, el tipo de cambio está muy cerca de perforar la barrera de los $ 22.

Además, la divisa está inmersa en la mayor racha negativa desde principios de agosto.

En tanto, el BROU redujo 25 centésimos la cotización al público hasta $ 21,75 en la punta compradora y $ 22,35 en la punta vendedora, un nuevo mínimo anual.

De acuerdo con lo señalado por los operadores cambiarios consultados por El País, la plaza local comenzó ayer con la misma tónica vendedora de las últimas sesiones.

Buena parte de las compras fueron efectuadas nuevamente por el Banco República, sobre todo cuando el dólar ya se encontraba en $ 22,05.

Los agentes agregaron que en el último minuto de la sesión reapareció el BCU a comprar divisas, tras la ausencia del martes. Finalmente adquirió un total de US$ 4,10 millones, tanto en $ 22,05 como en $ 22,10.

El precio más alto al que se registraron transacciones ayer fue en $ 22,20.

La operativa total alcanzó los US$ 16,40 millones, de los cuales US$ 11,10 millones se transaron por medio de las pantallas de la Bolsa Electrónica de Valores, al tiempo que los restantes US$ 5,30 millones se operaron a través de los corredores de cambio o tubos.

Como ha venido sucediendo en los últimos meses, la plaza local continúa muy expectante del comportamiento del dólar frente a las principales divisas del mundo.

Tal como acontece en tiempos de relativa calma o en el que los mercados accionarios operan al alza, los inversores salen del refugio del dólar en búsqueda de operaciones con activos más riesgosos, pero que ofrecen mayores retornos, generando una lógica presión bajista sobre el billete verde.

Además, otro factor que está alejando a los inversores de la divisa estadounidense son los muy bajos rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidenses.

Los ascensos bursátiles de ayer, aunque se moderaron sobre el final de la sesión, dieron un nuevo impulso al euro, que subió un 0,35% hasta alcanzar su valor más alto desde fines de septiembre del año pasado, 1,4554 dólares.

A su vez, contra la libra esterlina también se depreció, aunque en menor medida, un 0,14%, al finalizar en 1,6539 dólares.

En cambio, en la principal referencia financiera para la plaza local, Brasil, el dólar registró un alza de 0,23% cerrando a 1,8338 reales, en una sesión de elevada volatilidad.

ORO. El metal precioso continúa beneficiándose por estos días de la debilidad del dólar.

A pesar de que ayer retrocedió levemente de precio, la onza permaneció muy cerca del umbral de los US$ 1.000, finalizando a US$ 994,30.

Además del bajo valor de la moneda estadounidense, el oro se está viendo impulsado por una creciente demanda, en momentos en que persiste la incertidumbre sobre la salud de las mayores economías del mundo.

También los inversores se mantienen expectantes ante una eventual corrección a la baja de las bolsas y de los riesgos inflacionarios en el mediano plazo.

El metal ha mostrado firmeza y muchos lo ven como una apuesta para el largo plazo.