El ex presidente Bill Clinton es la figura más popular hoy en EEUU

No hay duda que es un hombre desbordante de simpatía y talento. En la actualidad las encuestas, tan amigas del pueblo estadounidense, lo ubican como la figura de mayor popularidad.

En visita a Nueva York, presenciamos sus actividades en medio del entusiasmo de la gente. Y solo un día después, el lunes, leímos que había viajado por 24 horas a las Islas Feroe, archipiélago semiautónomo de Dinamarca, en el Atlántico Norte, invitado a dictar una conferencia y recorrer el lugar donde nacieron sus ancestros.

Sigue siendo un natural encantador de serpientes. Habla y cautiva a las masas con su sonrisa amplia y sus ojos que dejan traslucir una alegre picardía. Bill Clinton siempre deja la impresión que está atento a la frase o el grito de admiración, que profieren los fanáticos. Y tiene conciencia de que esas multitudes están más enfervorizadas que cuando lo votaron dos veces a la presidencia de EEUU.

Realmente se aleja de esquemas clásicos del político estadounidense; parece un alegre irlandés, un inquieto y pícaro italiano o un atractivo conversador latino. Esa personalidad diferente la percibimos durante el tiempo que logramos ubicarnos en sus cercanías, en el salón del Hotel Sheraton (sede por tercer año consecutivo del Foro Clinton Global Interactive, simultáneo al comienzo de la Asamblea de la ONU) o en el hall de la librería «Books & Books», donde estaba firmando autógrafos para su flamante libro Giving, how each of us can change the world (Dando, cómo cada uno de nosotros puede cambiar el mundo), sobre filantropía.

Su itinerario siguió el sábado a la noche, donde se reunió en el famoso teatro Apollo de Harlem, ante concurrencia de gente joven, con los astros Shakira, Bono, Chris Rock y Alicia Keyes, para discutir sobre el activismo de la juventud y comprometerse para llevar adelante, el año próximo, una Cumbre juvenil en la Universidad de Nueva Orleans.

En esa ocasión, la cantante colombiana Shakira, en nombre de ALAS (América Latina en Acción Solidaria) entregó como donación 40 millones de dólares a los damnificados de Perú y Nicaragua.

LIBRO. En la librería la gente, desde las 6 de la mañana, aguardaba para lograr la firma de Bill Clinton y oír alguna breve frase amigable. A las 8 y 20 llegó y durante una hora y media, no paró de autografiar las contratapas y hacer comentarios con humor.

Su figura gigantesca, cercana al metro noventa de estatura, sobresalía de la multitud -la mayoría mujeres- que esperaba turno con paciencia. «¡Bill! Si sos candidato a presidente del Mundo, te votamos con mi familia», gritó una en medio de carcajadas y aplausos.

El libro Giving se trata de un relato, no demasiado ameno, de las donaciones que él ha recibido, provenientes desde el famoso presidente de Microsoft, Bill Gates; o de otro magnate aún más poderoso, el mexicano Carlos Slim; de una niña sin recursos que limpió las arenas de una playa californiana para entregarle lo ganado; o de la popular presentadora de televisión, Oprah Winfrey, la cual donó diez millones de dólares para escuelas en África y contemplar a las víctimas del huracán Katrina en Nueva Orleans.

El ex presidente también estuvo en los programas de televisión de mayor audiencia, con la mencionada Oprah, con David Letterman y el mítico rey de la CNN, Larry King. Y en medio de esas maratonianas jornadas, se hizo una escapada para asistir a un acto proselitista de su esposa, Hillary, donde interviene con un papel determinado por los directores de campaña. Ellos necesitan su apoyo político y su gran poder recaudador de fondos, pero buscan que su atrayente personalidad, no relegue a un segundo plano a la de la propia candidata.

Cuando llegó al estrado, un hombre negro y voluminoso le grito: «¡Te saludo y te votaré para Primer Caballero de la Casa Blanca!», mientras portaba un gigantesco cartel que rezaba «¡Hillary presidente, 2008!»

Bill Clinton relató : «Cuando éramos novios siempre le decía, `pensá bien si querés casarte conmigo, yo me dedicaré a la política y tú también, pero sabemos bien que eres mucho mejor que yo en eso y lo tomás con mayor pasión`. Y eso que le decía hace unos cuantos años, cuando éramos unos jóvenes abogados con aspiraciones, se ha mantenido en pie hasta hoy, por eso pido el voto para ella. Sé que hará un gran papel a favor de los Estados Unidos».

INICIATIVA. Su presencia en el hotel Sheraton atrajo a una cincuentena de presidentes, ministros, empresarios y mundo de la farándula, dispuestos a colaborar con «Inicitiave Global Clinton». Esa fundación, a lo largo de sus tres años de creación, ha podido lograr atención médica para 20 mil niños y tres millones de pequeños empresarios han tenido acceso a créditos en el mundo. En total, casi 100 millones de personas recibieron apoyo por medio de efectivos programas sanitarios.

En este Foro del 2007 se generaron 245 compromisos concretos que servirán, por ejemplo, para que 8,5 millones de niños puedan ir a la escuela.

Entre las personas que estuvieron presentes, nos reseñaron, entre otras, al presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, al ex primer ministro británico Tony Blair, al presidente afgano, Hamid Karzai, el titular del Banco Mundial Robert Zoellick, el ex vicepresidente de EEUU Al Gore, y a los mandatarios de Colombia y Argentina, Álvaro Uribe y Néstor Kirchner, respectivamente. También estuvieron artistas como Brad Pitt, Angelina Jolie, Shakira y Bono.

Ante la pregunta de si no extrañaba la política activa, sonrió y exclamó: «Estoy muy feliz como soy, contribuyendo a paliar las necesidades en el mundo; tuve dos operaciones al corazón, pero me siento fuerte haciendo lo que puedo y deseo». Tras esa frase se retiró entre aplausos, en tanto una persona no pudo ocultar su deseo: «Sería el candidato ideal para presidente».