El FA apura ley de negociación colectiva y choca con blancos. Polémica.

Los dos diputados blancos presentes en la comisión de Legislación del Trabajo, Pablo Abdala y Alvaro Delgado, se retiraron molestos de sala, convencidos que el oficialismo quiere aplicar «la aplanadora» y acelerar el proceso porque le debe «favores» al Pit-Cnt y no tiene intenciones de modificar el texto propuesto.

A la salida, Abdala y Delgado se cruzaron en la puerta de la comisión con el nuevo presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, y sus asesores, que habían sido convocados para dar su opinión sobre el proyecto que se acababa de votar. Los diputados blancos le dieron a Varela la noticia, pero la cámara igual ingresó y charló cerca de dos horas con los diputados del Frente Amplio. La cámara presentó argumentos jurídicos, de impacto económico y «connotaciones filosóficas», para oponerse a la iniciativa.

Los diputados del Frente prevén votar en julio el proyecto en la cámara. De hecho, en el Pit-Cnt manejan que el texto será votado en forma definitiva en la segunda quincena de julio y luego pasará al Senado. Los blancos entienden que es «una descortesía» sancionar el proyecto así, cuando aún quedan nueve delegaciones por recibir.

El tema estará sobre el tapete esta mañana en la Cámara de Industrias. Los 99 diputados fueron invitados allí por las 24 cámaras empresariales para que escuchen, de primera mano, la posición empresarial.

A fines de 2008, las cámaras presentaron ante la OIT una queja contra el proyecto, que aún no ha sido considerada por la organización (ver nota aparte en esta página).

CAMBIO. El Frente argumenta que el apresuramiento se debe a que se pretende dejar en claro que el capítulo de ocupaciones, criticado por los empresarios, no integrará la ley. El presidente Tabaré Vázquez se comprometió públicamente a no regular las ocupaciones.

Los frenteamplistas dicen que la única forma de «desglosar» ese capítulo es votar en general el proyecto en la comisión y negativo los cuatro artículos que regulan las ocupaciones. En sala, el diputado frenteamplista Juan José Bentancor argumentó que «todo el mundo» conoce el texto y que es el momento de aprobarlo. Aclaró que se recibirá a todas las delegaciones, incluso varias por día.

El diputado Jorge Pozzi explicó que el objetivo es «despejar uno de los temas recurrentes en las comparecencias de los empresarios»: las ocupaciones. La presidenta de la comisión, la diputada del MPP Ivonne Passada, dijo a El País que el Frente está abierto a modificar aspectos puntuales del articulado en las próximas semanas y escuchará a las nueve delegaciones empresariales que quedan por recibir, además del Instituto de Derecho del Trabajo.

La visión de la oposición es muy distinta. Abdala indicó que es claro que el Frente pretende «apurar los plazos» y que al gobierno «sólo le alcanza» con el aval del Frente y el Pit-Cnt. «Hay connotaciones electorales. El Frente precisa dar señales a su barra», indicó Abdala. Y advirtió que el proceso es «al menos imprudente» y «da argumentos para pensar que el gobierno está a favor de un sector», el sindical.

En comisión, Delgado dijo que «es una falta de respeto» recibir a delegaciones para opinar de un proyecto ya votado y que es una descortesía con el Partido Nacional, que oficialmente aún no resolvió en bancada su postura sobre la ley. Delgado aseguró que la ley cambia «la cultura de negociación en Uruguay». También blanco, el diputado Pablo Iturralde aseguró que la ley favorece al movimiento sindical, al que se le deben «favores» y se le «paga una cuenta electoral pasada y futura, por el año en curso».

La sesión incluyó acusaciones mutuas. Bentancor recordó que en los gobiernos blancos y colorados «miles de trabajadores no pudieron negociar su salario y no hubo mayores impulsos para votar un proyecto sobre negociación colectiva». Abdala le pidió que no agregue «más leña a la hoguera».