El FA respalda el Mercosur y a su vez busca consiguir nuevos mercados

Danilo Astori dijo en Londres el viernes 24 que Uruguay debe mejorar las relaciones comerciales y de inversión con Estados Unidos (EE.UU.) porque no se puede desconocer la realidad de que es “el principal cliente del país” y más adelante se verá si hay condiciones para firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC); aseguró que el gobierno de Tabaré Vázquez no se opone al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Un día después, en Montevideo, Reinaldo Gargano, afirmó que no hay que “atarse” a la venta de carne a Norteamérica, “que la derecha lo maneja como si fuera el reino de los cielos”, y rechazó tanto un TLC con Washington como el ALCA porque George W. Bush tiene la estrategia “de la rodaja del salame”.

Ninguna de esas dos visiones contrapuestas sobre la estrategia comercial de Uruguay con Estados Unidos, por parte del ministro de Economía y del canciller, sin embargo, contradicen ni un ápice la resolución que sobre el tema aprobó por mayoría el Plenario Nacional del Frente Amplio, el sábado 25.
El Plenario, uno de los principales órganos de conducción de la coalición de izquierda, aprobó una declaración en la que apoya “los pasos dados por el gobierno nacional en el marco de la política de inserción internacional del Uruguay”.
Y al mismo tiempo que encomienda a la izquierda a “trabajar -activamente para el fortalecimiento del Mercosur”, apoya la política de la administración de Vázquez para “ampliar y diversificar” el comercio exterior “a fin de lograr mayor independencia de un único mercado regional”.
“Teniendo presente”, agrega, “que la opción bilateral es legítima mientras no comprometa el proyecto de país productivo y la integración regional, que es la prioridad estratégica de nuestra fuerza política”.

Antes de aprobar la declaración sobre la inserción internacional del país, el Plenario frentista votó en general el documento “Análisis político en el marco de Uruguay integrado al mundo” en el que se afirma que el gobierno no tiene “restricciones ideológicas” para realizar un acuerdo de libre comercio entre EE.UU. y Uruguay, ante la “importante crisis” que atraviesa el Mercosur, y que se debe explorar la negociación bilateral con países fuera de la región para acceder a más mercados, porque todo ello contribuirá a la creación de fuentes de trabajo y al combate a la pobreza.
El Plenario decidió que la comisión redactora del documento se reúna nuevamente para incorporar los aportes realizados por una decena de documentos de varios sectores políticos y algunas departamentales y coordinadoras de Montevideo.
Durante la reunión -en que los delegados de Asamblea Uruguay no intervinieron en el tema inserción internacional- no prosperó una iniciativa del Partido Comunista, el Fidel y el PVP de que se votara una resolución que incluyera la opinión negativa de Vázquez sobre un TLC con EE.UU. hace dos semanas atrás en Caracas. La propuesta la hizo el diputado Doreen Ibarra, según supo Búsqueda, y la formuló apoyándose en que “ha habido otras voces que crean algún tipo de zozobras, de dudas en la mili-tancia frenteamplistas, donde la derecha juega su papel tratando de plantear oposiciones o polémicas que no corresponden”.
Ibarra quería que se ratificara la opinión del presidente en cuanto a que “el marco del actual rela-cionamiento con las potencias del primer mundo, entre las que está EE.UU., no es el adecuado para firmar ningún tratado de libre comercio ni de profundizar ni de llegar a ningún ALCA. (…) Lo dijo el presidente, entonces, avalémoslo de una vez”, propuso.

“Adoquines”. Gargano fue uno de los principales oradores en el Plenario. Ponderado por muchos dirigentes que lo siguieron en el uso de la palabra -su alocución fue aplaudida ampliamente- , el canciller repasó los ejes de su gestión que, dijo, está guiada por las resoluciones del último congreso del Frente Amplio.
Así y para “hablar claro y cortito” dijo que el gobierno promueve la paz y rechaza la “teoría de la guerra preventiva”.
En ese marco, recordó que en la anterior legislatura el Partido Colorado evitó pronunciarse sobre la guerra de Irak en virtud “de la salida que había obtenido a la crisis financiera mediante el apoyo del gobierno de los EE.UU.”.
Gargano recordó que durante sus comparecencias en el Parlamento “la tesis del Partido Colorado y del Partido Nacional” fue que “lo beneficioso para el país era hacer un TLC con EE.UU.”.
Dijo que no considera “malo el libre comercio”, pero entiende que no existen condiciones para un TLC con Washington “porque no se dan ninguna de las condiciones que posibilitarían hacerlo”.
Consideró válido que el país y sus socios del Mercosur negocien un tratado de libre comercio o mejoren las relaciones comerciales con el resto del mundo y pese a las fuertes críticas que lanzó contra EE.UU. dijo que espera que Uruguay incremente su relación comercial con Washington.
“Es obvio que (Uruguay) no debe atarse a un solo mercado, no se debe estar dependiente sólo de la cantidad de carne que nos compra hoy EE.UU., que es muy importante y que la derecha lo maneja como si fuera el reino de los cielos. Pero eso responde a factores coyunturales(…) porque no pueden importar carne de Canadá -que es su primer vendedor- porque en .Canadá hay vaca loca”, afirmó.

Gargano apuntó que la semana que viene una delegación del gobierno negociará en la capital americana “mejoras en las condiciones de acceso” de los productos uruguayos. “¡No a hacer un TLC! ¿Me explico? Porque a veces los adoquines son blandos (y) hay que pegar duro sobre los adoquines”, dijo. Enseguida subrayó que la izquierda rechaza el TLC mientras existan restricciones en el acceso al mercado de EE.UU. y “subsidios” a las exportaciones.
El canciller habló además de las tensiones políticas que se originaron en Costa Rica y Ecuador en el marco del proceso de negociación de sendos tratados con EE.UU. y vaticinó que Uruguay “tendrá problemas con Perú para la colocación” del arroz uruguayo en virtud del acuerdo que se apresta a suscribir con Washington.
Gargano también fue diáfano a la hora de explicar la política que sigue EE.UU. con Latinoamérica. “La estrategia de EE.UU. es la estrategia del salame, de la rodaja del salame; ir haciendo un tratado con cada uno de los países por separado para imponer lo que se llama el ALCA, con alquilas pequeños uno por uno”.

Evaluaciones sectoriales. El lunes 27 el Consejo Político de Asamblea Uruguay evaluó con “satisfacción” la declaración del Plenario del Frente Amplio, especialmente porque no prosperaron las mociones que a texto expreso anulaban la posibilidad de un TLC entre EE.UU. y Uruguay.
El senador Alberto Cid dijo en una entrevista en “Ultimas Noticias”, el miércoles 29, que el documento aprobado por el plenario “abre todas las puertas” para un TLC con los EE.UU. por más que no esté en agenda ni de Washington ni de Montevideo.
Es que Asamblea Uruguay quiere profundizar la relación entre Uruguay y EE.UU. y así lo explicó Astori el viernes 24 en Londres.

En una entrevista con la BBC, luego de recibir un premio como Ministro de Economía del Año por parte de la revista “The Banker”, Astori criticó el funcionamiento del Mer-cosur, dijo que quiere “mejorar” las relaciones comerciales y de inversión con EE.UU. y con otros países. Pero precisó que Washington es el “principal cliente” de Uruguay “y ésa es una realidad que no se puede desconocer”.
Aseguró que “Uruguay nunca ha descartado negociar un ALCA con los Estados Unidos” y que para el gobierno de Vázquez la mejor vía es la negociación colectiva y no
entre los países individualmente.
El Partido Socialista también analizó el resultado de la reunión de la izquierda. Asistentes a la reunión del Comité Ejecutivo, el lunes 27, comentaron a Búsqueda que la dirección interpretó que el Frente Amplio enterró la discusión del TLC con EE.UU. y que el partido quedó “bien posi-cionado”. Pero hubo algo que no conformó y fue que la declaración final no ex-plicitara el apoyo a la gestión del Ministerio de Relaciones Exteriores y en especial la actuación de Gargano. Incluso se recordó cómo los socialis-
tas, en un Plenario del año pasado, impulsaron una moción de respaldo al ministro de Trabajo, el tupamaro Eduardo Bonomi, cuando se generaron problemas internos en torno a la aprobación de la ley de “fuero sindical”.
Fue entonces que se le preguntó al secretario de relaciones internacionales, Manuel Laguarda -que participó a nombre del PS en la redacción del texto- las razones de esa omisión. Y explicó que planteó “tres veces” el tema y en especial la Vertiente Artiguista, a través del diputado Eduardo Brenta, bloquearon esa posibilidad.
En virtud de esta situación la dirección del PS decidió pedir una entrevista con la Vertiente Artiguista.
Pero más allá de las evaluaciones sectoriales de los grupos frentistas, ¿el Frente Amplio apoya un TLC entre Estados Unidos y Uruguay? Las fuentes consultadas en la izquierda por Búsqueda coinciden en señalar que la resolución frentista lo que hace es dejar las manos libres a Vázquez para firmar o no un acuerdo comercial con la administración de Bush, aunque el tema no está en la “agenda” ni de Washington ni de Montevideo.