El fin de semana reducen la iluminación de las avenidas

Desde este fin de semana la Intendencia de Montevideo (IMM) pondrá en marcha el plan de ahorro de electricidad decretado por el gobierno para paliar la crisis energética. La directora de Alumbrado Público de la IMM, Eleonora Bianchi, dijo a El Observador que si bien la orden del Poder Ejecutivo es “restringir al máximo posible”, la aplicación se hará con la premisa de “no afectar la seguridad pública, sobre todo en los barrios”.
Se limitará el encendido de columnas en avenidas, bulevares y espacios públicos pero no de forma indiscriminada. “Hay avenidas –explicó Bianchi– en las que no podemos apagar ni una luz porque dejamos a oscuras más de media cuadra”. En otras el criterio será prender “una si, una no”, debido a que las columnas están colocadas “cada pocos metros”. Al interior de los barrios, en las calles comunes, “no vamos a tocar nada”, aseguró, porque allí es donde se “fomentaría la inseguridad”.

Todos los edificios municipales y monumentos dejarán de ser iluminados, no así los parques y grandes plazas, porque podrían generar verdaderas “boca de lobo”, comentó Bianchi. El criterio entonces será distinto dependiendo de la zona y el tipo de luminaria que se utiliza.


Criterios. Los focos que “cuelgan” sobre la mitad de la calle, de una vereda a otra, no serán apagados porque “generalmente están colocados cada 50 metros”, explicó Bianchi. De hacerlo quedaría una cuadra entre foco y foco encendido. Un ejemplo es la avenida San Martín, donde la directora asegura que no se apagará nada.

Distinto es el caso de las columnas altas (10 metros) “que están en las avenidas cada pocos metros”. Ahí se encenderá “una sí, una no”.

También se restringirá el alumbrado público en zonas que utilizan dos tipos de alumbrado a la vez. Esto sucede en calles o plazas donde, además de las columnas habituales (las altas), tienen otras más pequeñas, generalmente con un fin estético. Estas sí se apagarán manteniendo las otras encendidas con el criterio anterior.


Colgados y robos. Además de las luces que se apagarán en la ciudad, la IMM tiene ya en funcionamiento cuadrillas que patrullarán las calles, parques y plazas en busca de “irregularidades”, anunció Bianchi. Estas cuadrillas desconectarán a quienes se hayan “colgado” de los cables y estén robando electricidad. También denunciará el robo directo de cables, algo que significó advirtió la directora– un “sobrecosto muy importante para la Intendencia”.

Desde agosto de 2004 a hoy “se robaron 40 kilómetros de cable”, aseguró. “Esto sí genera inseguridad porque se nos han apagado zonas enteras, a lo que hemos respondido haciendo conexiones directas, a costo nuestro, para no dejar a los vecinos sin luz”, indicó. La IMM espera que entre marzo y abril se reparen todas las irregularidades constatadas.


Ahorro previo. Bianchi recordó que además del nuevo plan de restricción, la IMM viene implementando un sistema de ahorro de energía eléctrica desde 2000. Consiste en la sustitución de luces con gas de mercurio por luces con gas de sodio. “Es más barato, de mejor calidad y de igual luminosidad”, aseguró. Se sustituyeron así las de 400 watts por 250 y estas por las de 125.

UTE está cambiando además la forma en que le factura a la IMM. Antes se facturaba una cantidad promedio de electricidad de acuerdo al inventario de luminarias que utilizaba la comuna. Ahora la IMM está colocando medidores en distintas zonas para saber cuánto se consume en realidad y sobre esta base facturar.

La directora de Alumbrado Público de la IMM aseguró que así se ahorró ya un 40% de dinero.