El FMI advierte riesgos para países emergentes

Las economías emergentes corren el riesgo de sufrir las consecuencias de la crisis financiera (por las hipotecas subprime) en Estados Unidos y deberán prepararse para tomar medidas para atenuar sus efectos, afirmó ayer el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn.
“Lo que en principio era un problema para las instituciones financieras se convierte en un problema para las economías en general. Es claramente el caso de Estados Unidos. Pienso que va a ser el caso cada vez más claro de Europa y no creo que las economías emergentes estén inmunizadas ante esta crisis”, aseguró Strauss-Kahn en Nueva Delhi.

“Creo que los efectos (en las economías emergentes) se van a dejar sentir y no se harán esperar. Las economías de los países industrializados y de los emergentes son como dos caballos que cabalgan juntos”, agregó, en un discurso pronunciado ante el Consejo Indio de la Investigación Económica Internacional.

“Si uno de los dos está cansado, el otro puede tirar de la carga durante un tiempo pero si uno se detiene en seco, ninguno de los dos irá muy lejos”, advirtió.

Según Strauss-Kahn, las “relaciones comerciales entre los países emergentes y los industrializados son estrechas, mucho más de lo que pueden reflejar sus cifras”.

Reducir tasas. El ex ministro de Hacienda de Francia llamó a los países emergentes a mostrarse dispuestos a reducir sus tasas de interés y a prever medidas presupuestarias para relanzar la economía, métodos que el FMI ya predicó en los países industrializados.

“Los países emergentes deben saber cuáles serán sus respuestas ante una desaceleración económica y cuál es su margen de maniobra para una flexibilización monetaria en algunos países o para un impulso presupuestario en otros”, declaró el director de la institución multilateral.

Sin embargo, Strauss-Kahn subrayó que los gastos suplementarios deben ir acompañados de otras medidas de política económica, como una mayor flexibilidad en las tasas de cambio.

El Banco Central indio dejó invariables sus tipos el mes pasado, subrayando que los riesgos de inflación aumentaban y eran su prioridad, pese a las innegables señales de desaceleración económica y la fragilidad financiera general.

Por su parte, China advirtió que el aumento de los precios iba a incitar a sus autoridades a seguir una política monetaria estricta.

Estados Unidos votó un plan de reactivación económica de US$ 150.000 millones y su banco central, la Fed, redujo de manera significativa sus tasas de interés en las últimas semanas.

El Banco Central Europeo se niega a imitar a sus pares estadounidenses y considera que la estabilidad de los precios es su prioridad ahora, mientras que Japón no tiene margen para lanzar una política de reactivación económica, debido al peso de su deuda.

Ralentización. Sin embargo, la difusión, ayer, del resultado de las ventas minoristas de enero en Estados Unidos neutralizó, al menos en el corto plazo, los temores de recesión en la principal economía mundial. (ver recuadro).

Contra todos los pronósticos de los analistas, ese índice subió 0,3% el mes pasado, lo que generó un auspicioso rebote en Wall Street. (Redacción y agencias)