El FMI pone su lupa sobre el nivel del gasto

El contexto de la nueva misión está marcado por una suba de U$S 300 millones en gastos e inversiones para 2007, una desmejora en las cuentas fiscales – que es coyuntural según el gobierno dado que obedece a la mayor compra de crudo- y la firme negativa del equipo económico a contemplar subas en los egresos previstos en el proyecto de Rendición de Cuentas.

Al igual que algunos economistas de la línea más ortodoxa, los técnicos del FMI apuntan a conocer cuán procíclica es la evolución del gasto y cómo puede comportarse éste. Los técnicos quieren saber si el gasto está creciendo más de lo que debería estar haciéndolo en función del ciclo expansivo de la economía.

El equipo económico está convencido que el comportamiento del gasto está en línea con proyecciones conservadoras de crecimiento del PIB. El otro argumento es que una buena parte de la expansión se da a través de inversiones que son por una vez y que pueden ser ajustadas en caso de una desmejora en el contexto económico. El ministro de Economía, Danilo Astori, aseguró el viernes que el gasto no crecerá por encima del PIB hasta 2009. Sin embargo dijo que debe existir un equilibrio entre «la rigurosidad del manejo» de las cuentas públicas y «atender necesidades de un país que sufrió mucho».

En su informe de política monetaria, el Banco Central sostiene que los egresos del sector público no financiero del año cerrado a mayo «parecen profundizar una fase expansiva moderada iniciada en los últimos meses de 2005». Los egresos se dividen en gasto primario -inversiones y el resto de gastos como sueldos, compras transferencias a la seguridad social- y los intereses. En el primer capítulo está el gasto primario corriente que excluye inversiones.

En el reporte se sostiene que en el año cerrado a mayo «los aumentos mayores se dieron en inversiones» – hubo un crecimiento del 17,3% real- mientras que el gasto primario corriente «crece en forma similar al PIB -4,7%-«. El gasto primario subió 5,8% cuando en todo 2005 tuvo un incremento de 5,1% (con un alza del PIB de 6,6%) y de 2,7% en 2004 (el PIB creció 11,8%). Según los técnicos, esta suba del gasto primario «mantiene su carácter procíclico» aunque al representar el 26% del PIB todavía está siete puntos porcentuales abajo que antes de la crisis de 2002.

Durante la misión también se evaluará si el país volverá a ajustar al alza las metas de reservas para 2006 que preveían una suba de U$S 410 millones. En la anterior misión se decidió una suba y se acordó evaluar un nuevo ajuste en la revisión de agosto. En la primera mitad del año las reservas crecieron más de lo previsto en el cronograma trimestral aunque el equipo económico no está decidido totalmente a ajustar la meta otra vez.