El gobierno discrepa con previsión del FMI.

El ministro de Economía y Finanzas, Alvaro García, ratificó que el gobierno mantiene las previsiones referidas a que el crecimiento de la economía será de un 2% del Producto Bruto Interno (PBI) para el final del período, a pesar de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta para el Uruguay un incremento de 1,3% del PBI. El FMI vaticinó ayer, en un informe sobre «perspectivas económicas», una importante «contracción» de la economía en América Latina y el Caribe para el presente año, la cual se estima en aproximadamente 1,5% y con tasas negativas en Argentina, Brasil, Ecuador, México y Venezuela. García afirma ayer a LA REPÚBLICA, al ser consultado sobre el informe del FMI, que el gobierno «mantiene las previsiones de un 2%», aunque reconoció que «puede haber diferentes visiones e información». «No es para emitir opiniones acerca de cómo el FMI realiza los informes, en general los últimos han sido todos en caída, así que habrá que esperar para ver cómo se dan las cosas. Pero mantenemos la proyección de 2%», aseguró el secretario de Estado. Sin embargo, prefirió «no especular» acerca de cómo podría verse afectado Uruguay en el caso de que efectivamente se cumpla la proyección del FMI. «No vamos a especular sobre eso, vamos a esperar y a mantener la misma política que hemos aplicado hasta ahora. Es decir, trabajar sobre números porque las estimaciones nuestras nos dan el 2%, vamos a esperar a cerrar los números del primer trimestre para ver si hay necesidad de hacer alguna corrección. Pero vamos a mantener la misma política», ratificó García. A la vez resaltó el hecho de que «Uruguay es uno de los pocos países que está creciendo», en la región y, sobre todo, comparándolo con el comportamiento de la economía brasileña. En el informe del FMI se asegura que Argentina cerraría el 2009 con una «retracción del 1,5% luego de crecer 7% el año pasado; mientras que Brasil tendría una recesión de 1,3% frente al 5,1% de crecimiento de 2008». Aseguró que «todo hay que mirarlo en términos relativos», y remarcó que «no puede hacerse un razonamiento en términos absolutos». Subrayó que «la baja la tuvieron todos los países, por ello el tema es cómo queda Uruguay en términos relativos con referencia a los demás» A la vez, señaló que la diferencia entre 1,3 o 2% «no es demasiado relevante» en virtud de la magnitud que tiene la crisis, «son porcentajes chicos de variación», y manejó el ejemplo de Brasil. Desde el ámbito político, el diputado oficialista, Alfredo Asti (Asamblea Uruguay) consideró que, respetando la independencia que cada organismo tiene, las apreciaciones del FMI «no difieren de los pronósticos del gobierno» referidas a que habrá crecimiento, aunque sí puede diferir «en la magnitud». Acotó que Uruguay «está mitigando» los efectos de la crisis internacional, gracias a cómo atacó las vulnerabilidades del país tanto en materia fiscal, financiera, comercial, productiva y social. Asti dijo que no preocupan las proyecciones del FMI, sino la «profundidad, virulencia y extensión de la crisis».