El gobierno entre varios fuegos

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, no la tiene nada fácil por estos días. A los problemas que le llegan del exterior, por un vecindario que resulta hostil a los intereses del país, debe sumarle los conflictos de entre casa en varios frentes y los problemas que día a día golpean su puerta desde la interna del Frente Amplio (FA).

Los de afuera. Los gobiernos de Vázquez y de Néstor Kirchner esperan una resolución de la Corte Internacional de Justicia que apuntale sus estrategias.

Si la decisión de la Corte favorece a Uruguay, Vázquez buscará un acuerdo político que involucre a Argentina en el control de las plantas, pero para ello Kirchner deberá contener la furia de los habitantes de Gualeguaychú que amenazan con todo tipo de represalias para impedir, como sea, la construcción de las plantas.

Si la Corte da la razón a Argentina y suspende las obras, el escenario para Uruguay será “catastrófico”, según dijo Héctor Gros Espiell en La Haya.

El Mercosur se agranda con el ingreso de Venezuela pero atraviesa su “peor momento”, según Vázquez, porque “a Uruguay así no le sirve”.

Persisten trabas a la exportación de mercaderías uruguayas dentro del bloque y son los grandes, Argentina y Brasil, los que determinan su rumbo político y comercial.Uruguay podría dar un paso al costado si le impiden firmar un acuerdo comercial con EEUU.


Los de adentro. Dentro de fronteras el ambiente no es mejor. Las cámaras empresariales entienden que el gobierno promovió la ocupación de sus empresas, cuestionan la nueva relación laboral que les impuso el Ejecutivo y advierten sobre una caída en los niveles de empleo, por ello y por la reforma tributaria.

El PIT-CNT no acepta que se regule el derecho a ocupar los lugares de trabajo, exige cambiar la política económica y los sindicatos públicos realizan paros y marchas por ajustes salariales, que dicen que prometió el gobierno.

Blancos y colorados se han opuesto prácticamente a todas las iniciativas oficialistas y ya pidieron la renuncia de Marina Arismendi (Desarrollo Social), Jorge Lepra (Industria), José Mujica (Ganadería), Reinaldo Gargano (Cancillería), María Julia Muñoz (Salud Pública) y José Díaz (Interior). A este último se lo encuentra responsable de la inseguridad actual y hasta se lo acusa de boicotear decisiones judiciales.

Como si eso fuera poco, en los militares gana el nerviosismo ante la posibilidad de que seis represores hoy presos sean extraditados a Argentina para responder por violaciones a los derechos humanos.


La interna. Vázquez no encontró la más férrea oposición en los partidos tradicionales, sino en sectores del FA que, de pique, marcaron distancia, por ejemplo, con la política económica, comercial y exterior del gobierno.

El ministro de Economía, Danilo Astori, es el blanco común de las críticas de sectores radicales y de moderados.

El Movimiento de Participación Popular, el Partido Socialista, la Vertiente Artiguista, el Partido Comunista y el Nuevo Espacio cuestionan distintos puntos de la reforma tributaria, condicionan su voto a los cambios que exigen y ponen en jaque el éxito mismo de toda la gestión de gobierno, según advirtió ayer Astori.

La falta de solución para los deudores agropecuarios podría dejar por el camino a unos 2.000 productores y a Vázquez sin el peso político de Mujica en el gobierno.

Según el ministro de Ganadería, el proyecto de país productivo, caballito de batalla del gobierno, depende de la suerte que corran estos productores. Mujica exige más políticas sectoriales locales y que no se centre la atención en captar inversiones extranjeras.

El acercamiento comercial a EEUU lo apoya casi todo el FA, pero no un Tratado de Libre Comercio. Dentro de los socialistas esto es resistido y el canciller Gargano advirtió que se va si se firma un TLC. Comunistas y otros grupos radicales se pusieron de punta contra esta iniciativa, liderada por Astori y respaldada por Vázquez.

La despenalización del aborto puede morir antes de nacer si como ley es vetada por Vázquez, según anunció una y otra vez. Aún así varios legisladores del FA insisten con un proyecto en ese sentido.