El gobierno espera al enviado del rey, que trae el aval de Botnia

No todos en el gobierno recibieron con sorpresa el fallo adverso de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Allegados al presidente Tabaré Vázquez confiaron a El Observador que en verdad “se esperaba” la decisión que finalmente adoptó el tribunal por 14 votos a favor y uno solo en contra.
El canciller Reinaldo Gargano fue quien, el martes de mañana, minutos después de conocer la decisión del Tribunal, dijo recibir la mala nueva con “total sorpresa”.

Sin embargo, en los días previos a conocerse el dictamen sobre las medidas cautelares solicitadas por Uruguay, para que la Corte obligue al gobierno argentino a desbloquear los puentes fronterizos de los piquetes de activistas de Entre Ríos, había comenzado a ganar la idea, sobre todo en el entorno del presidente, de que era “muy probable” que finalmente se concretara el primer revés jurídico internacional en lo que va del conflicto por las plantas de celulosa, revelaron los jerarcas consultados.

Además, mientras ambos gobiernos del Plata se acusan recíprocamente de tener poca o nula voluntad de diálogo y negociación, en los hechos los contactos entre funcionarios de Uruguay y Argentina nunca se rompieron.

Autoridades diplomáticas y jerarcas del entorno de ambos mandatarios han mantenido conversaciones “informales” y “por lo bajo”, aseguraron las fuentes.

El objetivo es acercar las partes para avanzar en la solución que trae bajo el brazo el representante del rey de España, el embajador Juan Antonio Yañez.

El diplomático estará el próximo lunes 29 en Buenos Aires y el día siguiente en Montevideo para reunirse nuevamente con Vázquez.

De hecho, fuentes oficiales revelaron a El Observador que el “facilitador” del diálogo, enviado por el rey Juan Carlos de Borbón, trae de Finlandia el compromiso de los directivos de Botnia de colaborar en la solución del conflicto. Una solución que por estos días ultima sus detalles. “Yañez se trae el guiño de la casa matriz de Botnia”, aseguran las fuentes.


Negociación y diálogo. El gobierno uruguayo no cambia su estrategia y mantiene su decisión de no negociar con su par argentino si los puentes están bloqueados.

Pero, si bien el diálogo entre ambas partes se mantiene, en estricta reserva, Uruguay apuesta ahora todas sus fichas a obtener una solución con la mediación del rey. No habrá ningún movimiento político ni diplomático, al menos oficial, hasta tanto se conozca la propuesta del embajador Yañez.

“Negociación, propiamente dicha, no hay, pero diálogo sí, siempre, por lo bajo”, confiaron jerarcas del gobierno.

Respecto a las medidas cautelares rechazadas por la Corte, allegados a Vázquez aseguran que no podían dejar de intentar la condena del tribunal internacional y que, conocido el fallo adverso, el gobierno “lamenta haber perdido esa oportunidad”. Aún así, “existe tranquilidad en el presidente”.


La respuesta. “Me parece muy bien que (Kirchner) esté dispuesto al diálogo, porque Uruguay también lo está, pero que haya diálogo no quiere decir que se negocie”, dijo ayer Gargano.

“Una cosa es hablar y otra negociar, con los puentes bloqueados Uruguay no negocia”, acotó.

El canciller aseguró que “siempre” planteó el diálogo y que fue Argentina “la que no aceptó”.

Recordó además que propuso el monitoreo conjunto de las plantas y que Argentina “tampoco aceptó”.