El Gobierno frenó el paro de los cirujanos con la esencialidad

A menos de una semana del paro iniciado por los anestesistas de Salud Pública, el gobierno tomó una drástica decisión. Resolvió decretar como esencial a toda la actividad anestésico quirúrgica en los hospitales. En los hechos, la resolución oficial tira por tierra el paro por tiempo indeterminado que venían realizando los anestesistas y que desde el jueves de esta semana iba a comprender también a todos los cirujanos.

El decreto, propuesto ayer por el presidente Tabaré Vázquez en el Consejo de Ministros, declara esenciales «todas las actividades de los profesionales de especialidades anestésico quirúrgicas en áreas de urgencia, emergencia, servicios ambulatorios, hospitalización y block quirúrgicos (intervenciones de urgencia, emergencia, de coordinación y oncológicas de adultos y niños)». Además incluye todas las actividades asistenciales necesarias para el «diagnóstico, tratamiento y seguimiento» de los pacientes comprendidos en las situaciones anteriores.

Para las Sociedades Anestésico Quirúrgicas (SAQ) y el Sindicato Médico del Uruguay no hay lugar a dos interpretaciones: el decreto inhibe a los especialistas de todo ejercicio de la huelga. Pero, los ministerios de Salud y de Trabajo fundamentan el decreto en que se han constatado, durante la huelga de los anestesistas, interrupciones a «procedimientos quirúrgicos de urgencia» en pacientes del Hospital Maciel.

fundamentos. Las autoridades aseguran que entre el miércoles 8 y el viernes 10 hubo varias intervenciones quirúrgicas oncológicas suspendidas en el hospital de la zona de CiudadVieja. La primera postergación ocurrió el miércoles 8 de agosto. En esa oportunidad, una paciente con un tumor retroperitoneal que tenía coordinada la operación, no fue intervenida. Desde el MSP, se asegura que la razón de la cancelación fue el paro y que eso consta en la historia clínica.

Sin embargo, los voceros de las SAQ lo niegan. Aseguran que ningún anestesista fue informado de esa operación y que ésta se canceló por decisión de un equipo de Cirugía de la Facultad de Medicina. El grupo había realizado una intervención que duró toda la mañana y en la tarde ya no opera.

El cirujano Gustavo Bogliaccini explicó que era una paciente que había sido operada hace un año en el hospital de Tacuarembó, pero que su caso no había sido resuelto allí. «No constituía una urgencia. Era una intervención oncológica que merecía tratamiento lo más rápido posible, pero si esperó un año podía esperar otro día o dos días. Eso no tuvo nada que ver con el paro», apuntó.

También el presidente de la Sociedad de Anestesiología del Uruguay (SAU), José Vera, manejó un concepto similar. «Se nos está echando la culpa a los anestesistas de algo que no tenemos nada que ver. A la señora se la va a operar mañana (hoy). ¿Si es una urgencia por qué se esperaron tantos días?. ¿Por qué la dirección del hospital no hizo que la operaran el fin de semana?», opinó el presidente de la SAU.

En cambio, la ministra ratificó la conexión de la suspensión con la medida gremial, y aseguró que a diferencia de otros paros en esta ocasión no se cumplieron las pautas establecidas por el Sindicato Médico del Uruguay.

Desde el Maciel, se insiste que, tras el paro, hay un solo block quirúrgico funcionando y que por eso es «imposible» que se puedan cumplir con todas las coordinaciones oncológicas. Fuentes de ese hospital aseguran que en una misma sala se deben hacer la urgencia, la emergencia y todas las coordinaciones. Afirman que el viernes pasado se postergaron otras dos cirugías oncológicas, esta vez de pacientes con tumores urológicos.

Muertes evitables. La ministra Muñoz fue clara en su advertencia: «Si no se acata la esencialidad, se cubrirán los cargos por nuevos llamados: llamados nacionales e internacionales. Hay médicos uruguayos residentes en Chile. Puede haber caída de contratos si no se acatan».

La secretaria de Estado insistió en que las operaciones del Maciel no se debieron haber suspendido y que no se puede esperar a que los niños lleguen al Pereira Rossell con hernias estranguladas. Sin medias tintas, afirmó que no deben repetirse experiencias como la de 1993, cuando «hubo una huelga de los anestésico quirúrgicos y hubo muertes evitables».

En el fundamento de la resolución, el gobierno establece que el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) entiende que son servicios esenciales aquellos cuya paralización «puede poner en peligro la vida, la salud o la seguridad de toda o parte de la población», y en especial, «el sector hospitalario».

Reacciones. La decisión del gobierno sorprendió e irritó al gremio anestésico quirúrgico. «Este ha sido un exabrupto. No hay antecedentes desde 1985 hasta ahora. Esto es algo que en el futuro puede afectar a todos los médicos y a todo el Pit-Cnt», interpretó el ginecólogo Julio de Fuentes.

Las alusiones hacia un gobierno de izquierda que aplica instrumentos legales utilizados por partidos tradicionales tampoco se hicieron esperar. «Este gobierno progresista está aplicando una ley del gobierno de (Jorge) Pacheco Areco y otra aprobada en plena dictadura», apuntó Bogliaccini, quien luego comparó a la ministra Muñoz con el ministro nazi Joseph Goebbels.

«La ministra podría haber creado un ámbito de negociación y no un decretazo. Me hace acordar a gente que hubo en el país de la que no quiero acordarme. Espero que no me pase lo que le pasó a los bancarios (en los 60)», opinó Vera.

Es seguro que las SAQ y el gobierno se enfrascarán en una batalla jurídica. En la madrugada de ayer, los anestesistas resolvieron acatar el decreto, pero solicitarán a los asesores legales de las SAQ el inicio de acciones jurídicas para impugnar la norma, que entienden es violatoria del derecho de huelga. Los anestesistas seguirán en conflicto y resolvieron que sólo asistirán pacientes si se cumplen con los requisitos mínimos en equipamientos.