El gobierno opta por la pasividad y persisten las medidas de AEBU.

La esencialidad era un hecho. Sin embargo, a pesar de que el presidente José Mujica analizó ayer en el Consejo de Ministros que no decretarla podía verse «como una señal de debilidad», prefirió esperar. «Hay que dar unos días para que reflexionen y cambien la actitud», dijo el presidente a sus ministros, según confiaron a El Observador fuentes del Poder Ejecutivo. El presidente manejó el concepto de que el conflicto tiene base política.

De todas formas, el decreto de esencialidad de los servicios bancarios que está pronto para ser firmado, no se sacó de arriba de la mesa. Sin embargo, Mujica optó por no hacerlo efectivo ayer, y dejar que los bancarios queden en evidencia ante la opinión pública.

El secretario de Presidencia, Alberto Breccia, lo dijo varias veces luego del Consejo. «A la población hay que establecerle claramente las causas del conflicto y cuáles son las medidas que se toman y a quién afectan», dijo. Agregó que hay que «empezar a generar conciencia en una cantidad de gente (…) Es muy fácil decir que no hay mas remedio que tomar estas medidas, pero ¿se lamenta realmente tomar de rehén a la población?», se preguntó.

Para Breccia, decretar la esencialidad «es aumentar la temperatura del conflicto». Consultado sobre la debilidad que el gobierno puede demostrar al no hacerlo, respondió: «A veces la adopción de medidas que implican uso de la fuerza no es señal de fortaleza, a veces es señal de debilidad».

Más duros. Y lo que en el gobierno ven como un «gesto» por no haber decretado la esencialidad, los sindicalistas consideran que es fruto de su lucha. «Hubo unanimidad en el Consejo Central en cuanto a que si la aplicaban, el sindicato iba a responder con más dureza», dijo a El Observador el dirigente Alejandro Gómez (lista 810).

Pero, además, lejos de bajar la tensión del conflicto, resolvieron seguir adelante con las medidas. En la noche de ayer volvieron a paralizar el clearing, y para hoy tienen previsto tomar medidas sorpresivas afectando «puntos neurálgicos» de la banca. También harán un paro sobre el final de la jornada en Montevideo y Canelones, con cierre de cajas una hora antes del paro, sin recoger carteras. Esto implica que no se entregarán los cheques que se procesan en las distintas agencias y sucursales que llegan a la cámara compensadora del Clearing, en Uruguay y Andes.

Si bien durante el día no habrá paro en clearing y se comenzará a destrabar los cheques acumulados, la no entrega de las carteras continuará afectando el sistema.

Según Gómez, la afectación al clearing «no está liquidada. Se sigue con la distorsión y las medidas definidas van a seguir afectando al clearing». Estas medidas se votaron con apoyo de las listas 17 y 810, y con rechazo de la 98.

La Mesa Política del Frente Amplio resolvió apoyar al gobierno y al presidente del BROU, Fernando Calloia, y hará un seguimiento político del conflicto.

No los acompañan. En AEBU la cosa también viene complicada. Los bancarios públicos más radicales intentaron ayer en el Consejo Central llevar el conflicto a toda la banca, y no tuvieron suerte. Si bien la propuesta no se terminó de discutir, la mayoría del Consejo Central responde a la Agrupación 98, identificada con los grupos más afines al gobierno. Y esta lista no quiere profundizar el conflicto, y menos extenderlo a toda la banca.

Los grupos identificados con el MPP y el Partido Comunista en el Espacio 17, y los más radicales, de la lista 810, pretendían hacer un plan común por las reivindicaciones de la banca pública y el posible retiro del banco Bandes de Uruguay. Pero en la 98 no quieren «quedar atados» a un conflicto general, dijeron fuentes del sector.

Calloia a disciplina. En tanto, el Consejo Central de AEBU resolvió pasar al Consejo de Disciplina al director del BROU, Fernando Calloia. Los sectores más radicales no lograron que se tratara su expulsión ni la del resto de los directores de los bancos públicos.

POR PAULA SCORZA DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR