El gobierno prepara un proyecto de ley para otorgar incentivos.

«Lo vemos con muy buenos ojos. Apoyamos la medida y nos parece adecuada», dijo a El Observador el presidente de la Cámara de Comercio, Marcelo Lombardi. A juicio del empresario, lo más importante que tiene el proyecto del Poder Ejecutivo es que tiene incentivos en dos aspectos clave: por un lado, una rebaja de los aportes que las compañías deben hacer ante el Banco de Previsión Social (BPS) y al mismo tiempo un apoyo para capacitar a los jóvenes que dan sus primeros pasos en el mundo laboral. «En muchos casos tenemos dificultades para conseguir gente», dijo Lombardi. En ese panorama, apuntó que quienes quedan desocupados son el núcleo duro debido a su escaso nivel de formación. Aun ante las necesidades de recursos humanos existentes, esta población no cumple con los requisitos básicos para ingresar al mercado laboral formal. Por eso, la Cámara de Comercio destaca que el Estado otorgue beneficios extra para quienes capaciten a los obreros. Por su parte, la Cámara de Industrias también respaldó los pasos que tiene en mente el Poder Ejecutivo, aunque con algunas observaciones. «Me parece razonable y adecuado incentivar las primeras experiencias laborales», dijo Miguel Oliveros, dirigente de la gremial y empresario del área metalúrgica. Oliveros fue muy crítico con la legislación vigente en materia de empleo juvenil. «Al final uno terminaba pagando más que si contrata a cualquier otra persona que no fuera joven», dijo. Por esa razón, calificó como positivo que el gobierno modifique el marco legal y vuelva a dar incentivos. «Cuando la persona hace la primera experiencia laboral, se supone que la empresa está pagando por enseñar y entonces es lógico que se reembolse de alguna manera. En ese momento la empresa hace lo que la UTU no está haciendo», dijo. «Hemos sufrido un divorcio total entre la enseñanza técnica y las empresas. En el mundo se hace un verdadero régimen de pasantía», agregó. Más allá de dar el visto bueno en general a la propuesta oficial, a juicio de Oliveros es excesivo que los incentivos vayan hasta los 29 años, tal como está previsto. «Pensemos que en EEUU es la edad en la que alguien llega a gerente y aquí estamos pensando en la primera experiencia laboral», dijo el empresario del rubro industrial. El gobierno tiene redactado un borrador de lo que será la nueva ley de empleo juvenil. La apuesta oficial es sumar unos 10 mil nuevos puestos de trabajo a través del régimen y colaborar así a descongestionar el cuello de botella en materia de recursos humanos que se registra en varios rubros de la actividad económica. Entre los menores de 25 años, el desempleo triplica la media nacional y por eso el Poder Ejecutivo decidió subsidiar a las empresas para que contraten en ese segmento de la población. Para la primera experiencia laboral, las empresas que contraten jóvenes podrán descontar de los aportes que hacen al BPS el 15% del salario del trabajador. A su vez, el gobierno otorgará otro fondo por única vez para capacitar al joven por el 50% del sueldo. La inversión total estatal en este programa será de US$ 12 millones. Habrá subsidios mayores para las empresas que tengan a estudiantes en planilla y le reduzca la jornada laboral.