El gobierno se reserva posición de árbitro en decreto sobre prevención de conflictos

Luego de un largo período de indefinición, el gobierno finalmente remitió ayer al Ejecutivo un decreto reglamentando la prevención de conflictos sindicales.

En la víspera, el Ministerio de Trabajo anunció la redacción de una norma complementaria del decreto 302, que regula los fueros sindicales, destinada a crear mecanismos preventivos de la conflictiva sindical.

El subsecretario de Trabajo, Jorge Bruni, explicó que la nueva disposición recogió «algunos de los planteos empresariales», como la necesidad de «instalar un diálogo bipartito previo» a las medidas y, posteriormente, «un diálogo tripartito, eventualmente en los Consejos de Salarios», que termine laudando en el diferendo. Si no existe acuerdo, el diferendo pasará al Consejo de Salarios, lo que según el funcionario, ha sido contemplado en el artículo 1° del decreto.

La norma obliga a que, previo a la adopción de cualquier medida sindical, se establezca un plazo de 72 horas para el diálogo entre trabajadores y patronal, vencido el cual habrá cinco días para decidir una salida negociada.

«Durante ese período, las partes del conflicto deberán abstenerse de cualquier tipo de medidas. Y, en caso de adoptarse, habrá que pensar en la suspensión de esa medida mientras se desarrolla el trámite conciliatorio», dijo.

La nueva norma no contempló, en cambio, el reclamo empresarial de que las decisiones sean tomadas por consenso. La cartera de Trabajo optó por colocarse en la posición de árbitro, señaló.

El funcionario sostuvo que la aprobación de este decreto complementario levanta el obstáculo que impedía a trabajadores y empresarios integrar el Comité Técnico Tripartito, creado en el decreto 302 para restituir a los trabajadores despedidos por causas sindicales, instando a ambos sectores a reintegrarse a ese instituto.

Bruni negó que esta norma represente una regulación del derecho de huelga. «De ninguna manera, porque el mecanismo de prevención de conflictos recoge recomendaciones de la propia Organización Internacional de Trabajo. Además, por otra parte, los plazos en los que se desarrolla el mecanismo conciliatorio son lo suficientemente cortos como para que ninguna de las partes se sienta que no puede adoptar medidas», dijo.

POCA INFORMCAION
El anuncio del decreto fue a primera hora de la tarde, pero los involucrados optaron por tomarse su tiempo para adoptar alguna posición.

Las fuentes empresariales consultadas coincidieron en la falta de información sobre la norma, estimando que recién para hoy se cuente con el texto para su análisis.

Los sindicatos, por su parte, también resolverán su posición oficial la semana próxima. No obstante, sindicalistas como el metalúrgico Marcelo Abdala adelantaron su respaldo al espíritu del decreto, puesto que contempla la mecánica tradicional del movimiento sindical para actuar frente a medidas como las ocupaciones.