El gobierno tiene un ‘colchón’ de US$ 700: si cambia contexto

Esos programas dan tranquilidad financiera hasta el año 2010. Se trata, en algunos casos, de préstamos de rápido desembolso con el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, a los que podría echar mano ante un eventual agravamiento del escenario económico mundial.

Aunque es algo que el equipo económico cree que no ocurrirá, tiene la tranquilidad de un sólido respaldo desde los organismos multilaterales.

En un documento del Banco Mundial de marzo se informa que el gobierno «está interesado» en contar con políticas adicionales de crédito para «respaldar su programa de reformas» y proveerse de resguardos «contra la incertidumbre».

Allí se indica que se está considerando sustituir dos programas de implementación de reformas previstos para 2008 y 2009 (por un total de US$ 100 millones) por una línea por US$ 300 millones a la que tendría opción de recurrir en caso de un empeoramiento de las condiciones económicas.

Dado que Uruguay tuvo un ritmo menor de ejecución de préstamos porque contó con otras alternativas de financiamiento -o porque directamente no los necesitó- la aprobación de esta línea sólo supondría un aumento (condicional) de US$ 60 millones del programa original previsto de US$ 800 millones para el quinquenio 2005-2010.

Si finalmente no se recurriera a esa línea de crédito, el programa original sería menor al previsto al comienzo de la actual administración.

En un anexo del reporte se indica que esa línea daría «apoyo financiero de rápido desembolso ante la eventualidad que el acceso a los mercados se vea reducido o interrumpido y que se presente un déficit financiero del sector público».

El programa incluye la posibilidad de realizar los desembolsos en moneda nacional y así «apoyar el esfuerzo» del gobierno de desdolarizar su deuda soberana.

El crédito estará disponible para el gobierno «en cualquier momento» entre 2008 y 2010. El gobierno tendrá como condición seguir con una política económica «satisfactoria» y seguir adhiriendo al programa establecido anteriormente con el Banco Mundial.

BID. Con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el gobierno no ajustó su programa, pero tiene a su disposición créditos por US$ 200 millones en caso de necesitarlos en cualquier momento y otros US$ 200 millones en programas ya aprobados por el organismo.

Fuentes del BID dijeron a El País que para 2008 y 2009 el gobierno tiene a disposición el desembolso de fondos por US$ 200 millones por dos programas de US$ 125 millones y US$ 75 millones que fueron aprobados y «que ya cumplieron con todas las condiciones».

Asimismo, el gobierno sólo ejecutó una quinta parte de un programa de apoyo a la reforma del Estado por US$ 250 millones, por lo que quedan otros US$ 200 millones.

Cuando se firmó el programa del BID con Uruguay para 2005-2009, se previeron autorizaciones por alrededor de US$ 1.200 millones. Las fuentes dijeron que la casi totalidad de esos fondos ya fueron aprobados pero que, gracias a las menores necesidades financieras, el gobierno no debió utilizarlos en su totalidad.

En la agenda de definición de la estrategia 2008-2010 con el Banco Mundial está la posibilidad de conseguir financiación por US$ 50 millones para la rehabilitación de «parte» de los 1.000 kilómetros de vía férrea y asistencia técnica para la reestructura de AFE.

Asimismo, el gobierno expresó interés en conseguir financiamiento adicional para el proyecto de mantenimiento de infraestructura para el transporte y acceso rural «para cubrir el aumento de los costos y trabajos adicionales».

En materia de energía «podría haber espacio» para una operación de financiamiento a las energías renovables y apoyo adicional al proyecto de manejo de recursos naturales.

Otras áreas «en discusión» incluyen apoyo a un parque industrial en el norte de Montevideo y más financiamiento para la tercera etapa del proyecto de mejora de calidad de la educación básica.