El gobierno toma medidas para poner freno a la suba de precios

Para evitar los riesgos de presiones inflacionarias que impidan el cumplimiento de la meta fijada por el Banco Central (BCU) para este año de entre 4,5% y 6,5%, la autoridad monetaria decidió ayer aplicar para el segundo trimestre una “política contractiva” para reducir los niveles de liquidez de la economía.
Casi simultáneamente el ministro de Economía, Danilo Astori, anunció una emisión de bonos en unidades indexadas, es decir ajustados por el ÍIndice de Precios al Consumo (IPC), por lo que el gobierno confía en mantener la suba de los precios dentro del rango objetivo fijado por la autoridad monetaria. (Ver nota aparte).

Las presiones inflacionarias surgieron en los últimos meses debido a factores internos y externos. Entre los factores internos se destaca el fuerte crecimiento económico que llegó a 7% en 2006 por encima del objetivo del gobierno de un aumento de 6,8%, el alza en el consumo privado, la recomposición de los márgenes de intermediación financiera y el crecimiento de los salarios. Por su parte, entre los factores externos se destacan la suba del precio del petróleo y la inflación externa relevante (principalmente la de EEUU).

Los cambios en la política monetaria se transmiten al resto de la economía a través de sus efectos sobre los precios de activos, como las tasas de interés de mercado, y el tipo de cambio. Estos efectos serán más o menos pronunciados y, por tanto, más o menos útiles al propósito de afectar la inflación, conforme las expectativas del mercado se alineen adecuadamente.

Como medidas concretas para contener los riesgos inflacionarios, el directorio del Banco Central (BCU) decidió reducir el crecimiento anual de los medios de pago, es decir la cantidad de dinero en poder del público más los depósitos a la vista. Este crecimiento, que había sido estipulado en 15%, deberá bajar a 9%.

En la reunión trimestral del Comité de Política Monetaria (COPOM) del BCU, el presidente de la institución, Walter Cancela, dijo que esta medida podría producir volatilidades excesivas en los mercados monetarios y cambiarios. De esa manera, agregó que para evitar esas volatilidades se hará un “uso mayor” de instrumentos como Repos (operaciones de compra y venta de títulos con el acuerdo de recomprarlos o revenderlos en el futuro) y de compras de divisas.

Además, el directorio del BCU decidió reducir la tasa de facilidad marginal de crédito del BCU de 10% a 7%.


Efectos. Cancela advirtió que la tasa call (para préstamos interbancarios a un día) subirá por la reducción del nivel de liquidez. Ayer esa tasa fue fijada en 2,75%. Además indicó que el impacto de la política del BCU para el segundo trimestre tendrá un efecto positivo sobre el nivel de empleo y la inversión. Agregó que hay sectores que están cerca del nivel de capacidad de oferta en los sectores transables y no transables.