El gobierno utilizará los consejos de salarios en forma de una herramienta redistributiva

«Es un asunto de redistribución entre la renta de las empresas y los salarios de los trabajadores», explicó Cancela en una respuesta a si el gobierno había evaluado las presiones inflacionarias de los próximos aumentos de salarios.
Admitió que harán «presiones sobre los precios, pero también hay presiones en el sentido contrario; la propia desvalorización del dólar en los mercados internacionales, ayuda a que haya una amortiguación de esas posibles presiones».
«Yo creo que de todas maneras los aumentos de salarios que puedan resultar de esas negociaciones colectivas, tienen un margen para moverse sin impactar en el índice inflacionario en la medida que ha habido aumentos de productividad en la economía que no se han trasladado a los salarios», acotó.
Agregó que «la disminución de la presión fiscal del Estado que se pueda producir por un ordenamiento de las finanzas públicas, también favorece el hecho de que aumentos salariales que puedan hacer presión hacia un lado, puedan verse compensadas por presiones en sentido contrario de otras».
Cancela amplió afirmaciones del ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, quien había asegurado que no hay razón para que los aumentos salariales fueran trasladados a precios, aunque no expuso el fundamento de su afirmación.
El titular del Central también reveló aspectos de la reestructura del banco que es preparada desde el gobierno, y que será presentada antes de fin de año al Parlamento en un paquete de proyectos de ley que modificará su carta orgánica.
«Tenemos un compromiso de presentar antes de fin de año un paquete de leyes que reorganice las funciones que hoy tiene el Banco Central y permita avanzar en una mayor eficiencia en sus funciones, al mismo tiempo que en un mejor desarrollo de la autonomía que la Constitución le acuerda al banco», indicó.
Añadió que una mayor autonomía del Banco Central se obtendrá, entre otras formas, con una modificación de la duración de la investidura de los directores. «Estamos pensando en períodos desfasados del ciclo electoral de forma que ello permita una mayor independencia técnica del Banco Central en su adopción de políticas monetarias; pensamos también que el directorio no se renueve completamente cada vez, sino que se vaya renovando por escalones, de forma de también darle continuidad a la política, sin perjuicio de que ello implica una mayor responsabilidad de los directores frente al Parlamento», se explayó.
Dijo que la reestructuración conllevará una reorganización interna. «La primera que debe salir del área del Banco Central, es la función de protección al ahorro», dijo. «Eso claramente tiene un conflicto de objetivos con la supervisión de los bancos; un superintendente de bancos puede estar deseando liquidar un banco porque le está creando problemas en el sistema, y el fondo de garantía de depósitos puede decir que no le conviene que lo liquiden porque va a tener que pagar todo eso», completó. «Entonces, hay un conflicto real de objetivos entre esas dos instituciones» bajo el techo común del Banco Central, concluyó.
Declaró que «también la Superintendencia de Instituciones de Intermediación Financiera, la Superintendencia de Seguros y Reaseguros, el área de control de Afap y mercado de valores, son áreas que tienen mucha vinculación entre sí, y que hoy están separadas en la estructura del Banco Central porque la ley las creó separadas». «La intención nuestra es unificar esas superintendencias en una agencia de regulación financiera, que regule todos los mercados financieros con departamentos especializados, y con una dirección colectiva; hoy la responsabilidad es muy grande para una sola persona en cada una de esas superintendencias», opinó.