El Mercosur en Tucumán

El desacuerdo de Uruguay con las detracciones argentinas fue un nuevo punto de fricción entre los gobiernos de Tabaré Vázquez y Cristina Fernández, durante la Cumbre del Mercosur. Tampoco se eliminó el cobro del doble arancel.

Vázquez, incluso, dejó la reunión en Tucumán antes de su culminación. Mientras hablaba el presidente de Bolivia, Evo Morales, y sin esperar a que Argentina traspasara a Brasil la presidencia pro témpore del bloque, el mandatario uruguayo y su comitiva partieron para el aeropuerto.

Las menciones de Vázquez al tema de las detracciones argentinas en su discurso, así como los planteos previos sobre el tema del ministro de Economía, Danilo Astori, no tuvieron demasiado eco en una cumbre en la que Uruguay no logró resolver sus principales puntos de interés.

El encuentro cerró con fuertes críticas a la política contra los inmigrantes de la Unión Europea, lo que quedó plasmado en la declaración conjunta (ver nota en está página).

La presidenta argentina Cristina Fernández aprovechó su discurso para aludir a su conflicto con el agro y defender, implícitamente, su política impositiva a las exportaciones.

Uruguay también realizó un planteo sobre la proliferación de foros subordinados al Mercosur y contabilizó más de 70. Allí se reclamó una política que apunte a fortalecer los organismos de decisión.

Asimetrías. En su discurso ante los presidentes del bloque, Vázquez instó a «poner en la agenda algunos otros puntos, como algunas de las políticas que cada uno de los países del Mercosur llevan adelante y que pueden lastimar la economía de los demás países».

«Sí, estoy tratando de hablar del tema de la herramienta de las detracciones», señaló.

Observó que con Argentina, Uruguay tiene «un excelente trato en el tema energético» y destacó el acuerdo para la instalación de una planta de regasificación de gas licuado.

«Pero el impacto que causa a Uruguay, por ejemplo, una detracción a la exportación de gas, genera un problema severo para muchas de las industrias uruguayas», afirmó.

Vázquez aclaró que no lo decía «a título de crítica» sino «simplemente como un comentario» de medidas que se podrían «llevar en conjunto» y que «quizás llevarían a un mejor interrelacionamiento en el tema de las asimetrías», entre las que incluyó la captación de inversiones extranjeras «tan necesarias para el crecimiento económico» de Uruguay.

El presidente se quejó además del hecho de que en lugar de existir «complementariedad» entre los integrantes del bloque regional, los países del Mercosur compitan entre sí. Ese punto fue resaltado por Vázquez por entender que para que se concrete una verdadera integración regional deben saldarse esas diferencias.

Las detracciones argentinas distorsionan el comercio regional y terminan afectando la competitividad de los productos uruguayos. Es por ejemplo, el caso de la harina. El trigo argentino es comprado por Uruguay con ese sobreprecio (44%), que no paga el productor local, que puede producir la harina y venderla en Uruguay o en otros mercados de la región, desplazando a la producción uruguaya.

Código aduanero. El tema de las retenciones fue abordado también por Astori quien en diálogo con algunos medios argentinos defendió la postura que mantuvo el lunes en la reunión de Consejo del Mercado Común, cuando objetó el planteo argentino de que las retenciones quedaran consagradas como mecanismo válido de los gobiernos en el Código Aduanero regional que se siguió negociando en la Cumbre, pero quedó postergado.

Astori dijo que la medida afecta a la mayoría de los productos uruguayos y que, por ello, su planteo en Tucumán apuntó a que si el bloque regional va a debatir el tema, se adopten medidas consensuadas que no afectan al resto de los socios regionales.

Por su parte, el secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores, Nelson Fernández señaló a El País que la posición de Uruguay «no apunta a intervenir en la política interna de Argentina».

«Uruguay sólo expuso su posición, no hubo debate ni confrontación. Uruguay no va a intervenir en la política interna de Argentina. Sí va a marcar su posición, porque esa fue la instrucción que dio el presidente», precisó.

Doble arancel. La delegación uruguaya también reclamó sin éxito en la reunión del Consejo del Mercado Común que se realizó el lunes -y ayer en los contactos que se realizaron previo al encuentro de Jefes de Estado-, que se cumpla con el plazo establecido y el doble cobro del arancel externo común quede sin vigencia a partir de enero del año próximo, según informó Fernández.

La eliminación del doble cobro de arancel opera cuando una mercadería ingresa, por ejemplo a Uruguay, pagando el arancel común, se le incorpora valor y se exporta a otro país del bloque donde vuelve a pagar el arancel regional, lo que afecta la competitividad de esa producción para Uruguay y su papel de centro logístico regional.

Este planteo está asociado al reclamo uruguayo de aumentar la libertad de circulación de mercaderías en el bloque, incluso de manera bilateral con los países del bloque para evitar las complicaciones internas de Argentina.

Interrogado Fernández respecto a si la Cumbre de Tucumán había tenido una mayor significación que encuentros anteriores, el jerarca de gobierno señaló que fue «una cumbre más». No obstante, consideró que hubo «avances» y que se seguirá trabajando en el proceso de integración.

Partida. La delegación encabezada por Vázquez abandonó prematuramente la Cumbre. Sin dialogar con los medios uruguayos que se trasladaron hasta la provincia ubicada a 1.300 kilómetros de Buenos Aires, Vázquez y los ministros Astori y Gonzalo Fernández se retiraron de la reunión mientras el presidente boliviano, Evo Morales explicaba las dificultades por las que atraviesa su gobierno. Faltaba aún que Cristina Fernández le traspasara la presidencia pro témpore a su par brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva, cuando los autos de la comitiva uruguaya partieron raudamente hacia el aeropuerto de la ciudad de San Miguel de Tucumán.

La actitud del gobierno uruguayo generó sorpresa en integrantes de otras delegaciones, que permanecieron no sólo hasta la finalización de la Cumbre, sino que además asistieron al coctail de despedida que la presidenta anfitriona ofreció a todos los visitantes.