El Mercosur redobla apuesta para una alianza con China

Pero no es solamente una visita de cortesía para estrechar las relaciones bilaterales», recibir distinciones e intercambiar saludos y obsequios como marca el protocolo, sino que Kirchner, al igual que Lula, quieren hacer negocios, porque advierten la importancia creciente del mercado chino, que en las últimas décadas aumentó hasta un 14 por ciento sus importaciones.

Acompañan a Kirchner unos 200 empresarios, que cubren un amplio espectro del sector productivo del país y representan, aproximadamente, 10.000 millones de dólares de las exportaciones totales. Y para confirmar que este viaje es parte de una estrategia global del Mercosur, por primera vez, dentro del marco de una visita de Estado, integra también la comitiva presidencial un grupo de hombres de negocios del bloque sudamericano, que completan Paraguay y Uruguay.

Atrás quedaron los prejuicios anticomunistas y las presiones hegemónicas de algunas naciones ricas. El bloque regional que lideran Brasil y Argentina no quiere permanecer al margen de un nuevo escenario del comercio mundial, que tiene a China como uno de sus principales protagonistas.

Según algunas proyecciones de organismos internacionales, de continuar con las actuales tendencias, la nación asiática podría convertirse para el año 2050 en la primera economía mundial.

Actualmente cuenta con el 20 por ciento de la población total del planeta, registra en forma continua notables tasas de crecimiento anual y se ha transformado en una poderosa entidad productiva y principal destino de inversión externa directa en el mundo.

En el caso concreto de Argentina, el intercambio comercial bilateral se afianzó y muestra un crecimiento de más del 400 por ciento entre 1992 y el año 2003. Las exportaciones argentinas alcanzaron en 2003 una cifra récord de 2.443 millones de dólares (semillas y frutos oleaginosos, aceite de soja crudo, productos laminados de hierro y acero y pieles y cueros), mientras que las exportaciones chinas ascendieron a 712 millones de dólares en el mismo período.

El presidente de Brasil volvió muy entusiasmado de su viaje a China, a fines de mayo pasado, y declaró que la visita fue «la más exitosa» de su gobierno, a la vez que sostuvo que los acuerdos firmados generarán «más empleos y más salarios» en el país sudamericano.

Destacó que «hay interés del gobierno chino en convertir a Brasil en un socio estratégico» y que «es interés nuestro convertir a China en un socio estratégico».

Pero las intenciones de Brasil de ir más allá de lo comercial todavía no caminan a la misma velocidad que los negocios comerciales. La llamada por Lula política de complementariedad» también en lo político y social parece no interesar demasiado a los chinos, por ahora.

Tampoco cuenta con el respaldo entusiasta de los asiáticos la idea de Lula de convertir a Brasil en una especie de portavoz de los emergentes, formando un bloque del Mercosur con Rusia, India y Sudáfrica, que permita crear una fuerza capaz de hablar en voz un poco más alta con Estados Unidos y los europeos. Los chinos no apoyaron, por ejemplo, el interés de Brasil de ocupar un lugar en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas.

Y es que el Mercosur, y especialmente su economía, siguen siendo una zona muy pequeña para China, que, por otra parte, es un país exportador de capitales y que está más interesada en negociar como importadores de materias primas, principalmente mineral de hierro y soja.

Entonces, no parece fácil hacer negocios de envergadura, aunque lo poco que se pueda pellizcar» en esa ardua negocación será muy apreciado por los gobiernos y los empresarios privados del Mercosur.

Habrá que enfrentarse además a la mentalidad» china para los negocios. «Con cinco mil años de comercio, ellos tienen mucha experiencia, y para hacer negocios es preciso entender esa forma lenta de negociar», resumieron algunos empresarios brasileños al retornar a su país.

Paciencia y entusiasmo parece que le sobran al presidente Kirchner y los empresarios que le acompañan, por lo cual confían que este nuevo viaje sea otro eslabón que permita ir consolidando las bases de una estrategia a largo plazo.