El mundo recibió el Año Nuevo con pedido de paz

En su primera misa de año nuevo desde su elección como Papa, Jospeh Ratzinger consideró que es necesario “un verdadero impulso de valentía y de fe en Dios y en el hombre para elegir recorrer el camino de la paz”. En especial, hizo referencia a la ONU, a la que pidió que “tome conciencia renovada de sus responsabilidades en la promoción de los valores de la Justicia, la solidaridad y la paz en un mundo cada vez más marcado por el extenso fenómeno de la globalización”.

Benedicto hizo la exhortación durante una misa en la Basílica de San Pedro para celebrar el Año Nuevo. En la fecha, la Iglesia Católica celebra también la Jornada Mundial de la Paz.


Festejos en el mundo. Los fuegos artificiales iluminaron en la noche del sábado a ese domingo el cielo del planeta para celebrar el paso a 2006, tras un año enlutado por una serie de catástrofes naturales y atentados terroristas.

En Nueva York cientos de miles de personas acudieron a la célebre Times Square para festejar la llegada de 2006, en medio de un gran dispositivo de seguridad y con temperaturas bajo cero.

En Brasil millones de personas vibraron en las calles de Rio de Janeiro al recibir al año en un clima festivo y de paz, tras el mayor show pirotécnico realizado en la famosa playa de Copacabana.

En Sydney unos 1.700 agentes participaron en la prevención de cualquier brote de violencia racial como los registrados a principios de mes entre australianos blancos y jóvenes inmigrantes.

Toda Asia programó actividades especiales para recibir al Año Nuevo. Hong Kong organizó un espectáculo de sonido y luz gigantesco en el célebre puerto de Victoria, y en Pekín las campanas repicaron 12 veces y los tambores dieron la bienvenida a 2006. Este ambiente festivo en Asia contrasta con el del año pasado, cuando las oraciones y las peticiones de ayuda reemplazaron a la alegría y la fiesta, tras el paso el 26 de diciembre del tsunami que dejó más de 220.000 muertos.

En Indonesia un atentado con bomba en un mercado dejó ocho muertos y 48 heridos, pese a que las fuerzas de seguridad estaban alerta por miedo a eventuales ataques terroristas, como los registrados en 2005 en todo el mundo.

En Europa las celebraciones se extendieron a la mayoría de capitales a pesar de las bajas temperaturas. Los londinenses salieron a la calle y llenaron Trafalgar Square. En París 500.000 personas celebraron el Año Nuevo en la avenida de los Campos Elíseos, que este año contó con un dispositivo de seguridad reforzado. En España, el reloj de la Puerta del Sol del centro de Madrid acompañó las 12 campanadas con un espectáculo audiovisual sobre El Quijote para despedir el año del IV Centenario de la muerte de Cervantes.

En Irak, el presidente Jalal Talabani dijo que esperaba para 2006 un gobierno de unión nacional para actuar contra la inseguridad y el abandono de los servicios públicos. (En base a AFP y AP)