El nuevo plan de seguridad “frenó” rapiñas y arrebatos.

Sobre su escritorio la ministra Daisy Tourné tiene pocas cosas. Unos libros, un dibujo junto al presidente Vázquez y algunos adornos. En las paredes todos los días ve al llegar un par de caricaturas suyas y fotos de Liber Seregni y José Pedro Cardoso derribando el muro que los militares habían levantado para tapiar la sede de los socialistas. Se le ve tranquila a pesar de los problemas que a diario debe enfrentar. Se le nota enérgica. Se siente en el cargo justo y está convencida que puede bajar los niveles de delincuencia, algo que la sociedad le pide a diario. Lo siguiente es parte de la entrevista realizada por El Observador.

Se está viendo un aumento de los casos de autodefensa de comerciantes y vecinos que disparan a los delincuentes. ¿Hay una tendencia hacia eso?

Yo no lo veo como una tendencia. Tuve una reunión larga, profunda con la gente de Cambadu para tratar estos temas.

Reconozco lo que está sintiendo la gente, sobre todo en algunos barrios que están muy cascoteados y tiene razón en su malestar.

Además, en general, son comerciantes muy humildes que les cuesta 24 horas de trabajo mantener su comercio.

Entonces uno puede comprender su reacción, no compartirla. Les pedimos que nos ayuden. La Policía tiene un sistema de georeferenciación que se arma en base a denuncias. A veces sentimos declaraciones que dicen: nos robaron 8 veces.

Y vamos a contrastar y tenemos una denuncia y eso no nos facilita nuestra planificación.

¿Para usted no es bueno que los comerciantes estén armados?

Creo que no, porque hay muy poca gente que conoce la ley. En estos casos, por suerte, hubo proporcionalidad tal cual lo marca la ley entonces se les dio la libertad.

Los jueces aplicaron correctamente la ley como lo hacen siempre. A veces la gente no sabe que tiene que existir proporcionalidad en la respuesta y lo que logramos es que el que se quiso defender termina preso porque se pasó de rosca.

¿Tiene la sensación de que la sociedad se está armando?

Está armada desde hace mucho tiempo. Me dediqué a este tema.

La sociedad uruguaya se caracteriza por tener un número importante de armas en su poder

¿La gente no tiene derecho a defenderse de los delincuentes?.

No estoy de acuerdo con esa posición. Es muy peligroso para la persona. Hay que estar muy adiestrado para manejar un arma y le explico. No es practicar y tirar contra un cartón.

Eso lo hace cualquiera, incluso yo lo practiqué y me fue bastante bien. No me gusta.

El problema es manejar una situación de conflicto con otro armado frente a mí. No es conveniente que los civiles estén armados. Lo conveniente es que nos reunamos en los distintos lugares donde hay problemas para que la Policía se encargue de eso.

Filosóficamente no creo que sea un derecho de las personas. Es una concesión que en determinados casos y condiciones que tiene que cumplir el ciudadano, el Estado hace. Pero no es un derecho.

¿Pero vio que estamos teniendo hasta un cambio de códigos de los delincuentes que ahora le ponen un arma en la cabeza a un niño o a una mujer embarazada?

Por eso la policía tiene que ser más profesional y actuar, no los ciudadanos.

¿Y la Policía está preparada para esta nueva realidad?

Estamos en un proceso de cambio muy importante. En esto no hay magia. Hay mucho trabajo.

El proceso de formación de la Policía está incrementándose cada vez más. Ahora tenemos 30 policías que están haciendo un curso de peritos automotores y vamos a tener un curso para formar brigadas especiales de drogas. Hoy egresan 120 policías comunitarios que fueron capacitados y nos tiene muy preocupados el entrenamiento periódico policial en tiro y pruebas físicas. Todo eso esta cambiando. No podemos esperar magia, ni en un año ni en dos. Evaluamos que nuestra policía, lamentablemente, fue descuidada durante décadas. No tenía municiones.

Ahora compramos chalecos, balas y handy, para que el policía pueda trabajar. Hicimos una inversión fortísima en tecnología que a partir del año que viene estará operativa.

El Ministerio implementó un plan integral de seguridad. ¿Ya hay algún resultado?.

Primarios. No nos queremos adelantar. Nosotros pedimos 90 días para evaluar y van casi 60. Primariamente hemos notado que paró el crecimiento de algunos delitos que preocupaban mucho como el arrebato y la rapiña. Nos preocupa mucho que hay como una crisis en los comerciantes.

¿Los delincuentes se movieron hacia el comercio?

Si. En el resto, por ejemplo en 18 de julio, el arrebato está desacelerado.

Cuando la gente habla de seguridad tiene una visión macro.

Y tiene razón en pedirla y yo soy la más interesada en dársela.

Nos dimos cuenta que hay que actuar según cada realidad de diferente forma.

¿Usted percibe que la sociedad le reclama más mano dura?

No. Quieren justicia y protección y me parece correcto.

¿No hay una especie de clamor de pedirle a la policía que reprima?

Los comentarios que recibo es que la policía actúa. La queja es porque al poco tiempo ven al delincuente en la calle.

A veces es porque la policía no recaba bien las pruebas para que los jueces puedan procesar.

Por eso es que nosotros en el plan de seguridad, especializamos la Dirección de Investigaciones. Algunos datos primarios que tengo es que logramos pasar de 50 procesados a 181 desde que empezó a trabajar este comando hace menos de dos meses.

Hay que hacer regir el principio de la especialidad. Investigaciones en lo suyo, la Brigada de Narcóticos en lo suyo y la comisaría para el pequeño caso del barrio, para la mejor comunicación con la sociedad y volverse un verdadero referente para la sociedad. La especialización para nosotros es crucial.

Una de las críticas de la oposición es que a la izquierda le cuesta ordenar el uso de la fuerza pública.

A mi no me cuesta nada. Es mi tarea. Cuando tengo que ordenar usar la fuerza, la ordeno. Es lo que tengo que hacer como ministra. Cuando la he tenido que aplicar, por suerte pocas veces, primero se negocia y si no hay acuerdo con el diálogo, explico que tengo que ejercer la fuerza que es el legítimo derecho del Estado. Y lo he hecho.

¿Pero no cree que a la izquierda, en un momento, le costó sacar a la policía a la calle?

Es un aprendizaje que tenemos que hacer todos. No solo la izquierda. También la derecha.

No creo que gobiernos anteriores hayan hecho un buen uso y buen prestigio de la policía. Creo que la izquierda tiene que aprender a trabajar con la policía. Hemos hecho un gran avance.

El Círculo Policial difundió mensajes duros diciendo que desde el Ministerio no se respalda el accionar del policía.

Pregúntele al policía. En el censo que hicimos el año pasado el 75% de los policías no se siente representado por nadie. Yo escucho las opiniones del Circulo, con algunas cosas coincido y con otras discrepo muy fuertemente. Pero también escucho a la gente de a pie. Yo no vivo en Marte y camino por la calle.

Hablo con mis policías y ellos se sienten en la libertad de decirme lo que piensan. Aprendo muchísimo así.

Pena de muerte. ¿Está de acuerdo?

No. Jamás.

¿Impulsaría las razzias?

No. De ninguna manera. Eso es una cosa horrible.