El oficialismo exhibe disenso por alcance de fuero sindical

El comité central del Partido Socialista sumó ayer oficialmente su respaldo político al proyecto sobre libertad sindical que aprobara la Cámara de Representantes y decidió, en consecuencia, rechazar las modificaciones que se impulsarán en el Senado a instancias del senador oficialista Eduardo Ríos.

En estas horas se espera una reunión decisiva entre los legisladores del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA) que forman parte de las comisiones de asuntos laborales de las dos Cámaras, a la cual será invitado el ministro de Trabajo Eduardo Bonomi. Allí se discutirá el tema y se intentará tomar una posición única: impulsar el proyecto de Diputados o realizarle algunos cambios.

Pero a juzgar por la decisión política que tomó ayer el PS, se cierne un manto de dudas sobre qué proyecto se aprobará finalmente.

El actual proyecto de ley de libertades sindicales ya cuenta con la sanción de la Cámara de Diputados. A raíz de los reclamos de las cámaras empresariales, se detuvo el proceso al llegar al Senado y se formó una comisión cuatripartita (integrada por representantes del Parlamento, de las empresas, de los trabajadores y del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social), encargada de estudiar esos reclamos y buscar una salida por consenso.

Pero en aquel momento se estableció que si el acuerdo no prosperaba entre empresarios y trabajadores se votaría la ley tal como venía de Diputados.

El diputado Juan José Bentancor, presidente de la comisión de Legislación del Trabajo, adelantó que en ese encuentro los diputados del oficialismo defenderán el proyecto de ley de libertad sindical que ya fue votado en esa Cámara y no están de acuerdo con las modificaciones propuestas por Ríos y otros senadores de la izquierda.

Bentancor ratificó a El País que las modificaciones planteadas por Ríos (en un documento que recoge los planteos hechos por el Poder Ejecutivo luego de la actuación de la comisión cuatripartita) no deberían ser apoyadas porque «disminuyen sustancialmente» el proyecto votado a fines de julio por los diputados frentistas, y que la iniciativa «pierde valor».

ADVERTENCIA. El tema cobró un nuevo giro este fin de semana, cuando la Cámara Nacional de Comercio aprobó un documento en el cual entiende que la aprobación de la ley de fueros sindicales sumado a la imposibilidad de que la Policía intervenga en las ocupaciones, generará menos puestos de trabajo y redundará en una informalización o aumento del desempleo.

En ese material se indica que actualmente «está en juego» el derecho de propiedad, el derecho a dirigir la propia empresa, y el derecho de no agremiación de los trabajadores.

Sobre el segundo punto se afirma que «el empresario que invierte y arriesga su capital tiene derecho de decidir a quién contrata, a quién despide, y a quién promueve».

En ese sentido, se cita el «paradigmático» caso de Conaprole, «que cumplió todos los convenios de rama y los acuerdos con su sindicato, pero como decidió además promover a ciertas personas de la empresa con una compensación en dinero extra, tiene que soportar un durísimo conflicto con su sindicato, que le cuestiona la medida pese a que esta en nada perjudica ni violenta lo acordado con el sindicato». Se establece que, en ese caso, «se está poniendo en tela de juicio quién dirige la empresa».