El Parlamento acordó ajuste de funcionarios

Bajo la consigna de todos los partidos de cuidar el «prestigio» del Parlamento ante la opinión pública, las cámaras de Senadores y de Representantes aprobaron anoche un nuevo criterio de ajuste para los funcionarios del Poder Legislativo: dejarán de cobrar el 100% del Indice de Precios al Consumo (IPC) y pasarán a percibir sus retribuciones en las mismas fechas que correspondan a los trabajadores de la Administración Central, según la variación del Indice Medio de Salarios (IMS).

Los parlamentarios también modificaron el método de reajuste de las partidas de secretaría: las mismas aumentaban según el IPC y ahora se calcularán según el IMS.

Asimismo y pensando en la instalación del nuevo gobierno, las mociones aprobadas en ambas cámaras señalan que a partir del 15 de febrero de 2005 los ajustes de referencia se realizarán cada seis meses, aplicando la variación del IPC. En definitiva se restituirá el régimen, pero quedaría a merced de la decisión de las nuevas autoridades gubernamentales.

En el Senado, en principio, blancos y colorados presentaron una moción que planteaba un reajuste igual, en monto y oportunidad, que para el resto de los funcionarios de la Administración Central. El Frente Amplio no lo votó y el resultado fue 15 votos en 26. La Constitución exige una mayoría especial de 19 votos.

De inmediato, la bancada de la izquierda presentó otra moción que refería al cobro del 70% del IPC o el reajuste de la Administración Central en el caso de que fuera superior. La propuesta salió negativa (12 en 26) porque sólo la bancada frentista la acompañó.

En la discusión, el senador herrerista, Guillermo García Costa, dijo que la idea de la izquierda mantenía «un régimen injusto» con relación al resto de los funcionarios de la administración pública y advirtió que diferentes organizaciones del Pit—Cnt —en particular el sindicato de Aebu— habían accedido a reajustar de igual modo que la Administración Central. «Si esos ejemplos no llegan, no sé cuáles pueden llegar», dijo.

Por su parte, el senador Luis Alberto Heber afirmó que la medida no se tomaba «para perjudicar a nadie», sino para «guardar equidad» y para que el Parlamento «no se convierta en una isla».

«Lamentablemente (mantener el actual régimen) deterioraría la imagen de los propios funcionarios y de nuestra casa», consignó.

El senador frentista, Enrique Rubio, también aludió a la necesidad de encontrar un acuerdo para salvar la imagen del Parlamento. «Hay una razón básica: el prestigio de esta institución, en un tema muy sensible ante la opinión pública», dijo al explicar la moción que finalmente fue aprobada.

Rubio, que fue el encargado de elaborar la iniciativa, aseguró que la misma estaba inspirada en la reforma constitucional de los pasivos del año 1989.

Mientras, la senadora Marina Arismendi dijo que, personalmente, no tenía «cola de paja» en «salir a discutir» que no estaba de acuerdo «con votar rebajas salariales».

«No tengo cola de paja porque no malgasto bienes del Poder Legislativo y tampoco tengo ñoquis, como dicen algunos programas de radio y televisión», acotó.

«Me bato por el Poder Legislativo y por su prestigio», dijo.

Finalmente, la moción aprobada contó con el respaldo de los senadores blancos, frentistas y del Foro Batllista. La bancada de la Lista 15 y el presidente del cuerpo, Luis Hierro López, votaron en contra.

El senador quincista Walter Riesgo argumentó que su sector apoyaba un reajuste igual al de la Admistración Central como actitud coherente con la línea del gobierno.

El senador blanco Gustavo Penadés respondió que no entendía la conducta de la bancada oficialista porque las concesiones consagradas iban en beneficio de la política económica.

DIPUTADOS. La Cámara de Representantes votó una resolución similar a la del Senado.

Los funcionarios cobrarán en estos días su sueldo y los legisladores su retribución y las partidas de secretaría (entre $ 35.000 y $ 38.000), de gastos de bancada (cerca de $ 7.000) y para la compra de diarios y revistas (de $ 10.000), con un 6% de aumento.

A diferencia del Senado, donde la Lista 15 se opuso a esta salida, en Diputados votaron todos los sectores políticos, aunque el oficialismo se pronunció por una solución diferente. Con el apoyo de toda la bancada de la Lista 15, se consiguieron 69 votos, pocos más que el mínimo indispensable que eran 60.

Asimismo, la mayoría de los legisladores no hizo lugar a la posibilidad de proveer dos vacantes de taquígrafos y una de operador radiotécnico.