El Partido Nacional también reivindica su preocupación por la emergencia social

Y el hecho que las definiciones del Plan de Emergencia no pasen por las comunas departamentales preocupa a los integrantes del Directorio del Partido Nacional, según dijeron a CRÓNICAS, fuentes blancas.

Entienden que por la vía de las organizaciones no gubernamentales se puede escapar una serie de controles. En otras palabras, no podrán hacer efectiva la vigilancia que los gobiernos departamentales están acostumbrados a hacer.

Esa inquietud se suma a la que genera la anunciada creación de un Ministerio de Asuntos Sociales, cartera que estaría a cargo de la senadora comunista reelecta, Marina Arismendi.

En los hechos, cuando Tabaré Vázquez hizo el anuncio de su gabinete, dejó establecido que la instrumentación del Plan de Emergencia iba a tener en el futuro el rango jerárquico que el tema merece.

El ex candidato presidencial Jorge Larrañaga dijo a CRÓNICAS que el de la emergencia social es un tema «prioritario» para su colectividad. Avaló que el nacionalismo quiere «vigilar» la inversión que el Encuentro Progresista hará en el marco de su Plan de Emergencia. «El objetivo es saber de qué forma se va a gastar el dinero», dijo.

El Directorio del Partido Nacional analizó en su sesión de esta semana el punto y uno de los dirigentes que más énfasis le puso fue el herrerista, Guillermo García Costa.

«Debemos tener información acerca de en qué consiste el plan, cómo se va a pagar, si se van a pagar sueldos por las tareas y cuáles van a ser esas tareas», dijo el legislador.

«¿Qué se va a hacer? ¿Se va a llamar a concurso para cubrir puestos? ¿O se va a designar a dedo a algunos amigos? ¿Vamos a generar más burocracia? No sabemos nada y tenemos que saberlo todo», agregó el parlamentario.

La directora municipal de Descentralización, Ana Olivera, que acompañará a Arismendi en el diseño y ejecución del programa frenteamplista, sostuvo que el hecho de que ambas estén al frente de las estrategia «no tiene nada que ver con responsabilidades futuras».

Tales expresiones también fueron recogidas por García Costa. «Entonces ¿en plan de qué están en ese puesto? ¿Se les va a hacer un contrato? ¿Arismendi va a renunciar al Senado para asumir algún otro puesto en la Administración Pública?», preguntó.

Sin embargo, algunos directores, si bien dijeron compartir la inquietud, se preguntaron si el hecho de reclamar esa información no provocaría una tajante respuesta del gobierno electo: «Tal vez nos digan: le ofrecimos estar en el gabinete para controlar y ayudar y no quisieron, ahora vienen con estos planteos», reflexionó uno de los dirigentes, según confiaron las fuentes.

Directo con Vázquez
El sábado 11 los encargados de coordinar el Plan de Emergencia resolvieron recorrer el país para conocer las necesidades de los habitantes más pobres del Interior y evitar de esa manera una mirada exclusivamente «montevideana», según dijeron sus responsables. Asimismo se contactarán con los futuros ministros ya que muchos de los componentes del plan de ayuda a los humildes dependen en buena parte de la participación de las diferentes Secretarías de Estado. El grupo, que concentrará su trabajo en las instalaciones del hotel Presidente, esta encabezado por Arismendi y Olivera -ambas comunistas- a quienes acompañarán Javier Salsamendi, Margarita Percovich, Berta Sanseverino, Leonor Soria y Cristian Mirza.

El Partido Nacional quiere conocer los pormenores del emprendimiento en el que el gobierno electo piensa invertir unos 100 millones de dólares.

Los blancos también quieren saber si está previsto de qué forma se devolverá el dinero que prestarán los organismos internacionales para solventar el plan.

Los liderados por Jorge Larrañaga quieren que estas preguntas sean respondidas por el propio mandatario electo. Para eso, el ex presidenciable le pedirá una entrevista a Vázquez.

Larrañaga quiere conocer los pormenores de la aplicación del Plan de Emergencia, emprendimiento que los blancos temen se convierta en un centro de más burocracia, nombramientos «a dedo» y dinero mal repartido.