El PIB crece desbalanceado.

A nivel global no hay una desaceleración significativa del nivel de actividad en relación a las extraordinarias tasas observadas desde el segundo semestre de 2009. Aunque parezca extraño, que no se desacelere la economía se ha transformado en un motivo de preocupación. Esto se debe a que, cuando se analizan los diferentes componentes del PIB, se comprueba que el recalentamiento actual coincide con el inicio de algunos desequilibrios por la presencia de ritmos diferentes de crecimiento.

Esta situación se potencia por la situación que existe en los precios relativos a través del bajo nivel del tipo de cambio y hace extremar los cuidados para que el crecimiento económico no se transforme en el futuro en una crisis. Si bien no se ha iniciado un proceso de burbuja especulativa con los precios de los activos, las condiciones están dadas y solo hace falta el empuje del lado del crédito o del ingreso de capitales.

Por lo tanto, no hay más remedio que sumar una advertencia de cuidado al beneplácito de estar viviendo un buen momento con el nivel de actividad. Las recientes cifras del PIB confirman las tendencias por las cuales se puede afirmar que ha crecido el riesgo de que en el corto plazo se forme una de esas situaciones de las que luego solo se puede salir con fuertes ajustes. No hay nada grave por el momento, pero no estamos lejos de que se encienda un «alerta naranja». La incertidumbre política interna suma un agravante al ya tradicional temor a los shocks externos negativos, especialmente los provenientes de Brasil.

CRECIMIENTO. El primer trimestre del año registró una variación del PIB del 2,3% en comparación con el trimestre anterior, corregida de los factores estacionales característicos de cada trimestre. En términos anuales, esta tasa representa un 9,5% anual en una aceleración de la economía cuando se esperaba un comportamiento en sentido contrario. Por los indicadores indirectos disponibles hasta el momento, se presume que el crecimiento ha continuado en niveles altos en el segundo trimestre. En el Gráfico Nº 1 se observa cómo este nivel de tasas se repite desde la segunda mitad del año 2009 con la excepción del tercer trimestre del año pasado.

A partir de la estadística, se destacan dos elementos extraordinarios: el impacto de la sequía en la generación de energía eléctrica y la apertura del puente con Argentina en Fray Bentos al tránsito de turistas. El primero juega en sentido negativo al reducir la generación de producto interno bruto y el segundo juega en sentido positivo al aumentar la demanda y de ahí la producción.

Si se excluye al sector de suministro de energía eléctrica, agua y gas, el PIB del primer trimestre registra una tasa de crecimiento del 8,6% en el último año. La caída de más del 50% en este sector no quiere decir que se haya consumido menos, por el contrario el consumo sigue una tendencia creciente. Lo que ha sucedido es que la falta de lluvias en las cuencas de los ríos donde se genera la electricidad, provoca el pasaje a la generación utilizando combustibles que es una forma que contiene menor valor agregado nacional.

Lo otro destacable ha sido desde el lado de la demanda, el impacto del turismo a partir de la apertura de los puentes por parte de los piqueteros argentinos, en especial el de Fray Bentos. Esto provocó un aumento en el ingreso de turistas en el verano del 40,7% donde fue notorio el dinamismo de los argentinos y los uruguayos residentes en el exterior.

Se trata de un gran aumento en la cantidad de visitantes que, cuando se estima el gasto en dólares durante la estadía, muestra una gran mejora que lleva a que hayan ingresado al país en el orden de US$ 300 millones adicionales. Para tomar como referencia, si se supone que se trata de actividades con alto valor agregado por ser consumo final con fuerte presencia de prestación de servicios, la contribución al PIB de la apertura de los puentes en el verano representó un 0,4% de crecimiento. Este efecto favorable continuará en el resto del año y finalmente se podrá estimar el daño que causó el bloqueo de los puentes al país.

TENDENCIA. Con las estadísticas recientemente publicadas por el BCU se puede hacer la conjetura sobre qué sucederá en el resto del año. Por lo bajo, si la economía se estancara en el nivel del primer trimestre igual se garantizaría que el PIB en 2011 crecería 4,4%. Siguiendo con escenarios de moderación, si el ritmo de crecimiento trimestral desestacionalizado bajara a la mitad del comprobado en el primer trimestre del año, el crecimiento de 2011 sería del 6,3%. Si se repite el crecimiento de los dos últimos trimestres estaríamos claramente por encima del 7% anual.

Hasta el mes pasado, la expectativa representativa de la encuesta que realiza el BCU entre los analistas de la economía situaba el crecimiento en el 5,85% y es muy posible que en la próxima encuesta exista una corrección al alza levemente por encima del 6%.

NO ES PAREJO. Cuando se miran los componentes del PIB, se observa que hay diferentes comportamientos. A no ser por la generación de energía eléctrica, no se llegan a registrar caídas, pero hay situaciones donde las restricciones al crecimiento son visibles. Las dificultades se pueden agrupar en dos categorías: a) problemas por restricción de demanda debido a la pérdida de competitividad de los precios y b) restricción de oferta por falta de disponibilidad de factores de producción o cuellos de botella por falta de infraestructura.

Los sectores que crecen más son Comercio, Reparaciones, Restaurantes y Hoteles con una tasa anual del 15% y Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones con el 14%. En estos dos casos incide la comercialización de productos de consumo importados y el incremento en la demanda por servicios debida a la expansión del consumo interno del sector privado y a la exportación de servicios por el turismo.

El consumo privado es un sostén del crecimiento y registra en el trimestre una tasa de variación del 9,3% respecto al mismo período del año pasado. El ritmo de expansión del consumo es sostenido en este nivel desde el primer trimestre de 2009 y se explica por una sumatoria de elementos como ser la caída relativa del tipo de cambio, las muy bajas tasas de interés, el reducido desempleo y el alza en los ingresos de los hogares. Recientemente, se comprueba una expansión del crédito que sostiene el ritmo y que, si persiste, generará un desequilibrio macroeconómico que aumentará la vulnerabilidad de la economía.

No hay caídas en la producción pero los rezagos se observan en los sectores productores de bienes. Las actividades primarias registran una tasa de crecimiento del 4,2%, la industria manufacturera del 3,9%. No son malas pero el ritmo es mucho más lento y a su vez, al interior de estos agregados hay situaciones dispares. En definitiva, hay actividades que han perdido competitividad debido al encarecimiento en dólares del trabajo y varios insumos, y los precios internacionales no han mejorado lo suficiente como para sostener una oferta. Ejemplos típicos: la producción de vestimenta, textil, curtiembres y productos forestales. A su vez, otras actividades están topeadas por problemas de oferta como ser la faena de ganado.

RECALENTAMIENTO. Hace un año, el exceso de consumo del sector privado tenía características particulares que ahora están cambiando y no parecen sostenibles a largo plazo. Observando el consumo en 2010 se podía caracterizar la situación como un recalentamiento de cabotaje, porque el proyecto más general de viaje era a Buenos Aires. Si bien empezaba a subir el consumo de automóviles, los televisores y la ropa tenían un lugar de privilegio.

En la actualidad, además del «turismo deportivo» por la Copa Libertadores o la próxima Copa América, hay fuerte demanda por viajes al hemisferio norte y destinos más exóticos. El recalentamiento está dejando de ser de cabotaje y es probable que observemos más gente bronceada en agosto.

Esto se comienza a notar en la balanza de pagos y las cuentas nacionales son testigo de ello. En el Gráfico Nº 2 se ilustra la diferencia entre exportaciones e importaciones de bienes y servicios. No están medidos en dólares sino que es una estimación de Cuentas Nacionales que representa magnitudes reales. En el año terminado en el primer trimestre del año, las importaciones superaron en 3% del PIB a las exportaciones y la tendencia en los próximos trimestres ubicará la diferencia entre estas dos variables en niveles similares a los de 2008.

No es para alarma, pero vale la pena mantener la alerta pues de un trimestre a otro pueden surgir novedades. Por lo pronto, se han tomado medidas de corte monetario para reducir el crecimiento y controlar el crédito. La Rendición de Cuentas será testigo si se hace lo mismo con la política fiscal.