El próximo gobierno no piensa asociar a Ancap

El futuro gobierno empezó a mandar algunas señales en materia de política energética: por un lado dejó claro que considera que no resulta prioritaria la desmonopolización de la importación de combustibles y por otro marcó que hay preocupación por la posibilidad de que escasee la electricidad en el próximo invierno como consecuencia del incremento de la demanda y la falta de fuentes de generación alternativas.

El futuro presidente de Ancap, Daniel Martínez, opinó a título personal que «si hoy se comparan los precios de los productos de Ancap con los que tendrían los importados («paridad de importación») estamos muy próximos y en algunos casos en situación óptima». «Es algo bastante fluctuante. En este momento no hay necesidad» (de liberar la importación), dijo Martínez a El País. De todas formas, no descartó que se puedan realizar importaciones de, por ejemplo, gas-oil como ha ocurrido en el pasado cuando la refinería de La Teja estaba parada por reformas.

Por otra parte, el designado ministro de Industria, Jorge Lepra, dijo a radio El Espectador, en la misma línea que Martínez, que si bien se preparará a Ancap para la eventual derogación del monopolio de importación de productos refinados, estos no serían hoy más baratos que los producidos en La Teja si se trajeran libremente del exterior. También reconoció que hoy no está sobre la mesa del gobierno electo impulsar un proyecto de ley de asociación de Ancap.

Parece en realidad preocupar más a Lepra y a Martínez las pérdidas en Argentina de Petrolera del Conosur, la red de estaciones de servicio propiedad de Ancap que entre enero y setiembre perdió U$S 16,4 millones. Martínez reconoció que «es una grave carga por el impacto económico que tiene en la caja» de la empresa pública y que es un tema prioritario. Martínez y Lepra viajarán hoy a Buenos Aires junto al actual presidente de Ancap, Juan Luis Aguerre y el ministro de Industria José Villar a interiorizarse del panorama.

GENERACION. El otro gran desvelo en materia energética del próximo gobierno es la posibilidad de que el retraso en materia de inversiones en generación eléctrica produzca un panorama de escasez en invierno. Gerardo Rey, ex presidente del sindicato de UTE que ahora será director en representación del Encuentro Progresista, dijo que «lamentablemente no se hicieron las inversiones que había que hacer por decisiones políticas del Poder Ejecutivo y no por responsabilidad de UTE por lo que hay un atraso de dos años». Rey dijo que solucionar este tema es ahora prioridad en el marco de una política energética que no podrá, al menos en el mediano plazo, desechar las importaciones pero que sí apuntará a disminuir la dependencia de Argentina y Brasil.

Rey señaló que otra opción es la construcción de dos centrales de generación más pequeñas que podrían construirse en un plazo más rápido que la que hoy UTE planea, que a un costo de U$S 200 millones aproximadamente insumirá cerca de 3 años de obra.

El futuro presidente de UTE, Beno Ruchansky, ex funcionario de la empresa, se reunirá hoy con el presidente del ente, Ricardo Scaglia, que también lo invitó a una reunión a realizarse el próximo viernes en el hotel Las Dunas de Punta del Este con el secretario de Energía de Argentina, Daniel Cameron, para afinar detalles de la importación de electricidad desde ese país.

Ruchansky fue invitado también por Scaglia a concurrir la semana próxima a Brasil para negociar la prórroga de las importaciones desde ese país hasta el próximo 31 de marzo.

Actualmente UTE está reservando agua en las represas de Gabriel Terra, Baygorria y Palmar para poder enfrentar mejor una eventual escasez de lluvias en el otoño y el invierno. La demanda se está abasteciendo en su mayoría con importaciones desde Brasil y Argentina y en menor medida con la producción de las centrales térmicas y de la represa de Salto Grande.