El rescate de Ingrid aumenta optimismo de los colombianos

La Operación Jaque sigue cambiando el panorama político colombiano, con un optimismo sin precedentes en la historia del país: un 73% de los ciudadanos opina que las cosas en Colombia están mejorando y la imagen positiva de las Fuerzas Armadas alcanzó un 90%, el más alto desde que se hacen encuestas.

Pero, sin duda, los actores vinculados a la liberación fueron los más beneficiados. Tras la liberación, el presidente Álvaro Uribe alcanzó una popularidad de 91%. «El anterior récord de optimismo se había logrado luego de la reelección de Uribe en junio de 2006, cuando alcanzó el 57%», enfatizó Jorge Londoño, presidente de la empresa encuestadora Gallup-Poll.

Ingrid Betancourt, con 79%, y su ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, con 76% siguen al mandatario en el ranking de apoyo popular. También los índices de popularidad del Alto Mando -los generales Freddy Padilla, Mario Montoya y Óscar Naranjo- se dispararon.

En contraste, los líderes políticos que no tuvieron que ver con la gran noticia -entre ellos los precandidatos presidenciales y los ex presidentes- mantuvieron sus registros sin modificación alguna, sin importar su filiación política.

«Este rescate pone la popularidad del presidente en el punto máximo alcanzable en una democracia y (…) queda casi expedito el camino hacia una eventual segunda reelección», señaló el analista Alfredo Rangel, director de la Fundación Seguridad Democrática.

«Ingrid y la mitad del país piensan que la permanencia en el poder del presidente Uribe es la única garantía para obtener la derrota final de las FARC», sentenció María Jimena Durzán, autora de un libro crítico sobre los primeros años del mandatario en el poder.

En tanto, la izquierda y el opositor partido Liberal permanecen desorientados por la actitud de Betancour y sus declaraciones calificando de «impecable» el rescate y señalando que no se opone a «una tercera reelección» del actual jefe de Estado colombiano.

También generó sorpresa en los organismos humanitarios que trabajan por los rehenes de la guerrilla el anuncio oficial de que no se confiará más en una mediación internacional.

Los colombianos perciben que tras el golpe a las FARC el futuro del país se despeja. Las relaciones de Colombia con otros países es el aspecto en el que se aprecia la mayor mejoría. «Incluso se percibe que los vínculos con Venezuela pueden retomar la senda de la prosperidad y el respeto», dijo Londoño.

De hecho, el presidente venezolano Hugo Chávez y Uribe se reunirán hoy en el estado noroccidental de Falcón, generando gran expectativa. Uribe dijo el pasado fin de semana que espera suscribir con Caracas un «compromiso de intención» para la construcción de un ferrocarril binacional.

Pero la política exterior no es el único frente que se ve con ojos positivos. El pueblo también es optimista en cuanto al manejo de la guerrilla -89% cree que es derrotable por vía militar-, del narcotráfico y la corrupción administrativa.

Sólo hay un terreno al que no llega la euforia colectiva: la economía. Un 44% de los colombianos opina que la lucha contra la pobreza, el desempleo y el costo de vidas son el mayor problema del país.

De todos modos esto no afecta la alta favorabilidad de Uribe, que se ve asimismo reforzada porque una gran mayoría reconoce la legitimidad de su primera reelección.