El rey quiere buenas noticias en dos meses

El rey Juan Carlos de España quiere que en noviembre, cuando se encuentre en Chile con los presidentes Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner en la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, haya “algo” para presentar como un logro concreto de la gestión que inició un año atrás para solucionar el conflicto entre Uruguay y Argentina por la planta de Botnia.La preocupación del rey fue trasmitida días atrás a los representantes de ambos mandatarios a través del facilitador del diálogo, el embajador español ante Naciones Unidas, Juan Antonio Yánez Barnuevo.Autoridades uruguayas y argentinas tomaron nota de la solicitud del monarca español y se pusieron en contacto para trabajar con celeridad de forma tal que durante setiembre y octubre se pueda avanzar en un principio de entendimiento.A pedido expreso del rey español, Yánez Barnuevo pidió a las partes que hagan “el mejor esfuerzo posible” para que a un año de comenzar la gestión el monarca no quede con las manos vacías y vea frustrado su intento de colaborar en la solución del conflicto binacional. El rey no puede quedar colgado del pincel y eso lo saben en Montevideo y Buenos Aires.Los representantes directos de ambos mandatarios, el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández y el jefe de gabinete argentino, Alberto Fernández, se reunieron entonces en la estancia presidencial Anchorena, de Colonia, la semana pasada.Allí se comprometieron a dar pasos firmes hacia la reconciliación de los gobiernos. Fuentes oficiales informadas de lo que ocurrió en la reunión confiaron a El Observador que el clima del encuentro “fue muy bueno” y que a partir de ese contacto, al que le sucedieron otros vía telefónica, el presidente Vázquez es ahora “responsablemente optimista”.Aún falta mucho. “Hay otro talante en ambos gobiernos”, aseguraron los jerarcas consultados. Sin embargo, “no se puede hablar de un acuerdo en ciernes, todavía falta mucho por discutir”, advirtieron.Algunos integrantes del gobierno uruguayo dieron por sentado que habrá un acuerdo para destrabar el conflicto.Sin embargo, allegados al presidente Vázquez, bien informados de lo que se conversó en la reunión de Anchorena, bajaron un poco las expectativas. “Hay mejor clima que antes, pero no hay ningún acuerdo cerrado”, explicaron.En estos contactos directos entre los representantes de Vázquez y Kirchner, nada se dijo de que Argentina aceptará la propuesta de monitoreo conjunto que hizo Uruguay hace más de un año. “Es de sentido común que si finalmente hay un acuerdo este pase por el monitoreo conjunto”, señalaron las fuentes consultadas por El Observador. Pero advierten que el gobierno argentino está convencido que puede ganar el juicio que inició en la Corte de Justicia de La Haya. Si esto sucede Argentina insistirá con la reubicación de Botnia. “De eso no se bajan”, señalan.La secretaria de Medio Ambiente de Argentina, Romina Picolotti, aclaró que el plan de “vigilancia ambiental” que le pidió Kirchner para controlar Botnia, no significa aceptar el monitoreo conjunto con Uruguay. “Esto es para poner al país en estado de emergencia ambiental, sin perjuicio de los reclamos que hace Argentina por la relocalización”, sentenció.