El segundo hombre de la OMC convoca a una solución política final y advierte sobre los riesgos para

El doctor Pérez del Castillo -quién fuera hace dos años el candidato alternativo al actual director general Pascal Lamy, hasta que Brasil decidiera su opción por el francés- complementó la exposición de Jara especulando con algunas alternativas que pudieran abrir una posibilidad real de éxito. Pérez del Castillo coincidió con Jara en que ahora los problemas principales ya no están en el área de la negociación de servicios -eso quedará para una negociación futura-; tampoco en el área del comercio de bienes industriales sino, específicamente -subrayó- se remiten a un acuerdo político en el cual norteamericanos y europeos en particular deben concretar ofertas más generosas. En particular, el aporte de Pérez del Castillo a la explicación del intrincado final de Doha consistió en identificar un aumento de la presión surgida de este final incierto y sus consecuencias globales sobre la decisión que debe tomar el Congreso de EEUU respecto a lo que podría ser una «extensión» de la vigencia del actual TPA o fast track, hasta que finalice la negociación ginebrina.

En estos momentos -subrayó- los negociadores norteamericanos y el presidente Bush ya no cuentan con legitimación formal para avanzar dado que el actual TPA tiene vigencia hasta fines de junio -dos meses-pero la norma de la OMC exige que los acuerdos sean explicitados y comunicados con noventa días de anterioridad a la eventual firma de un acuerdo global.
Nadie negociará con EEUU nada en estas condiciones de virtual ilegitimidad para responsabilizarse de los acuerdos que se suscribirían si, además, en EEUU debe iniciarse la discusión de una nueva Ley presupuestal agrícola (Farm Bill), en el próximo semestre. Los responsables del éxito de la negociación comienzan a concentrar toda la atención y expectativas del mundo sobre los congresistas norteamericanos y los miembros de la Comisión Europea, que será renovada el año próximo.

Consecuencias uruguayas
Para los uruguayos presentes en el amplio salón de la Cámara, la exposición del segundo hombre de la OMC cobró una particular importancia cuando el chileno se refirió al título del seminario: «¿Cómo afecta a Uruguay el éxito o el fracaso de la Ronda Doha?» Jara ubicó su reflexión al respecto en el cuadro de amenazas que se ciernen sobre los países más vulnerables en un escenario de posible fracaso: recrudecimiento de la protección comercial, especialmente agrícola, indefensión relativa mayor para aquellos países agroexportadores carentes de sólidos blindajes alternativos y muy expuestos en sus equilibrios internos al éxito de sus políticas comerciales.