El Senado de EEUU dio el visto bueno al plan de salvataje.

La Cámara alta aprobó el texto modificado y ahora le toca a la Cámara de Representantes. La nueva y crucial votación en la Cámara baja se desarrollará mañana

Tras un fracaso espectacular, el multimillonario paquete de rescate financiero –de US$ 700.000 millones– recuperó algo de aire ayer al ser aprobado por abrumadora mayoría en el Senado –por 74 votos contra 25–, y ganar terreno en la cámara baja, donde disminuyó el número de republicanos que se oponen a él.
Los senadores demócratas y republicanos se unieron para aprobar la propuesta tras hacerla más atractiva al agregarle exenciones fiscales. La Cámara de Representantes volverá a votar mañana la iniciativa.

En la cámara baja, sus líderes trabajaban sin pausa para convencer a sus colegas con el fin de que aprueben la medida, apenas días después de que los legisladores sorprendieron al mundo al rechazar una versión previa, lo que provocó el desplome de los mercados bursátiles globales. El rechazo del lunes provocó un derrumbe histórico de casi 7% en Wall Street. Sus promotores esperan que en esta oportunidad, la cámara baja le dé su aprobación.

El impopular plan, que significa destinar dinero de los contribuyentes de EEUU para salvar el sistema financiero, cuenta con el apoyo del presidente George W. Bush, y de los candidatos a la Presidencia, el republicano John McCain y el demócrata Barack Obama.

El mandatario volvió a hablar ayer para insistir en la aprobación del salvataje financiero. “Este plan es diferente, ha sido mejorado, y tengo confianza en que será aprobado”, destacó Bush.

Los alivios impositivos y un mayor seguro para los depósitos federales que se le agregaron al multimillonario plan de rescate financiero incrementaron las posibilidades para que el Senado lo aprobara ayer con holgura.

Antes de la votación, algunos protagonistas de las gestiones en torno del proyecto vieron mejores perspectivas de que sea aprobado entre los electores, en base a correos electrónicos, llamadas telefónicas y cartas tras la derrota del proyecto en la Cámara de Representantes. Fue una evaluación que aumentó las expectativas de que sea aprobado.

La propuesta del gobierno ha quedado mayormente intacta pese a su rechazo inicial en la cámara baja, y sus partidarios dicen que las perspectivas de aprobación han aumentado, entre otras cosas, por una disposición que aumentaría de US$ 100.000 a US$ 250.000 la suma de seguro federal para los depósitos bancarios.

El eje central del acuerdo sigue siendo la capacidad del Departamento del Tesoro para adquirir la deuda de mala calidad de los bancos por un importe de hasta US$ 700.000 millones.

De ellos, podrá usar US$ 250.000 millones inmediatamente y otros US$ 100.000 millones si el presidente Bush determina que los necesita.

El Congreso puede retener los otros US$ 350.000 millones si no está satisfecho con el desempeño del programa. (El Observador, AFP, AP y EFE)