El superintendente de bancos renunció al BCU

El titular de la Superintendencia de Instituciones de Intermediación Financiera (Siif) del Banco Central (BCU), Fernando Barrán, presentó ayer renuncia a su cargo, según confirmaron a El Observador fuentes de la autoridad monetaria.
Barrán, un economista de 42 años graduado en la Facultad de Ciencias Económicas, con un doctorado realizado en la Universidad de Lovaina, Bélgica, había anticipado su decisión a las jerarquías del BCU en julio, aunque recién la hizo efectiva ayer.

El directorio decidió aceptar la dimisión, indicaron las fuentes.

El actual gerente de supervisión de la Siif, Jorge Otavianelli, –segundo en la escala jerárquica de esa dependencia– es quien se perfila como su más seguro sucesor, acotaron las fuentes.

El alejamiento de Barrán, que se concretará el 31 de octubre, se debe a razones estrictamente “particulares”, aseguró una calificada fuente de la autoridad monetaria.

Según pudo saber El Observador, Barrán evalúa la posibilidad de dedicarse a la actividad privada, y eventualmente, también radicarse en el exterior.

Ese extremo fue confirmado por fuentes financieras, quienes indicaron que Barrán comunicó su deseo de abandonar la función pública y abordar nuevos desafíos en el sector privado.

Esos mismos informantes aseguraron que el superintendente se ganó la “confianza” del sector financiero. (ver recuadro).

No obstante, otras fuentes indicaron que el funcionario tenía alguna discrepancia con la evolución del tratamiento parlamentario de la reforma de la carta orgánica del BCU.

El proyecto, que aún está a estudio del Parlamento y otorga mayor autonomía a la Siif, encontró fuertes resistencias en algunos sectores del gobierno, como el Partido Comunista y el MPP.

Legisladores de distintos sectores del Frente Amplio reconocieron anoche a El Observador su “satisfacción” por la renuncia del funcionario, a quien criticaron por sus actitudes “soberbias”.

Durante la discusión del proyecto de ley, también tuvo diversos choques con la Asociación de Empleados Bancarios (Aebu).

Sin embargo, la decisión final sobre la reforma de la carta orgánica la adoptará el Ministerio de Economía, indicaron las fuentes.


Pérdida. Pero en el BCU la dimisión de Barrán fue evaluada como una “pérdida importante”, por tratarse de una “figura clave” en su estructura funcional, y por su desempeño en la dilucidación de la crisis financiera de 2002 y en los ajustes introducidos a la regulación del sistema bancario.

El presidente del BCU, Walter Cancela, dijo anoche que la renuncia del superintendente no implicará cambios en el funcionamiento de la institución, que continuará en “la misma línea”.

Barrán –que había ingresado en 1990 al departamento de Investigaciones Económicas del Banco Central– , asumió al frente de la Siif en mayo de 2002.

El actual superintendente de bancos desempeñó un papel decisivo en la salida de la peor crisis financiera que vivió el país.

Esa lectura es compartida por el ex presidente del BCU y actual director ejecutivo de la Asociación de Bancos, Julio de Brun, para quien Barrán cumplió “un rol muy importante” en ese proceso.

Desde el gremio bancario, se prefirió no realizar comentarios.


Proceso exitoso. “Por un lado, debió enfrentar y resolver una crisis que estaba en pleno desarrollo; por otro, contribuyó al proceso de actualización de la regulación bancaria, lo que constituyó un proceso muy exitoso”, añadió De Brun, en diálogo con El Observador.

En su opinión, la decisión tiene un objetivo claro. “Llegó a su techo, el sistema público no tiene más que ofrecerle y busca nuevos horizontes”, reflexionó.

Durante su gestión, Barrán hasta debió afrontar una amenaza de muerte en marzo de 2003.

Incluso, en marzo de 2005, tras la intervención de Cofac, el ex presidente del sector banca privada de Aebu, Juan José Ramos, reclamó su renuncia. “El país no precisa un superintendente que diga un banco llegó llegó a su nivel patrimonial mínimo y lo cierro; para eso, pongo una computadora”, dijo el sindicalista en aquel momento.