Elevado precio de tierras detuvo adquisiciones durante el 2009. Operadores.

En 2009 la venta por superficie bajó 52,7% frente a 2008.

La época de la tonelada de soja a US$ 500 pasó pero según los operadores inmobiliarios los propietarios de los campos, en especial en el litoral, «parece que no se enteraron y siguen pidiendo un precio por la hectárea de campo que no se relaciona con la rentabilidad que tiene», dijo a El País el presidente de la Cámara Inmobiliaria, Pedro Gava.

El tema se trató esta semana en la directiva de la gremial en donde hubo acuerdo que «se está vendiendo poco en relación a años anteriores porque los precios están altos y los rendimientos no justifican la inversión», dijo Gava.

El operador aclaró que «no es que falte demanda» -que proviene fundamentalmente de argentinos- y sostuvo que el rango de precio de la tierra se sitúa «entre US$ 1.000 y US$ 14.000 la hectárea».

Si bien es claro que el precio de la tonelada de soja se redujo -ayer cotizaba a US$ 349- respecto de dos años atrás -cuando estaba a US$ 515- los propietarios también ven que la oferta de campos ha disminuido sustancialmente lo que les da cierto margen para plantarse sobre un precio sin bajarlo, especialmente en el litoral del país donde se encuentran las mejores tierras para la plantación de soja.

NÚMEROS. Según datos de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias divulgados ayer, en 2009 el área vendida cayó por tercer año consecutivo después de alcanzar un máximo en 2006.

El año pasado en total se vendieron 323.599 hectáreas, lo que representa 52,7% menos que el año anterior cuando habían sumado 683.653. Además, las operaciones cayeron un 37,5% al pasar a 1.847 de 2.959 que se concretaron en 2008.

La compra de campos en 2009 le reportó a los propietarios agropecuarios US$ 753 millones, 40,2% menos que los US$ 1.261 millones que habían obtenido el año anterior. No obstante, el precio de la hectárea evolucionó en la dirección contraria y en 2009 se ubicó en US$ 2.329 en promedio, un 26,3% más que el año anterior y confirmando la tendencia al alza que se registra desde mediados de 2003 momento en que se cotizaba a US$ 420, 5,5 veces menos al actual valor.

Esta suba de precios es la que los operadores dicen que no acompañó los valores de los productos que se cosechan en la tierra lo que retrajo las compras.

Un ejemplo dentro del sector privado es el de la maderera Weyerhaeuser que cuando llegó al Uruguay proyectó un plan de compras de tierra para forestar que ante la suba de precios de 2008 fue modificado para concentrarse en otras áreas del negocio.

Aún así, Tacuarembó, el departamento en que se ubica la maderera fue el segundo en el ranking de los que registraron mayores ventas de hectáreas.

En todo 2009 se vendieron 35.447 hectáreas en Tacuarembó. Pero el departamento con mayores ventas fue Paysandú con 43.920 hectáreas.

En tercer lugar se ubicó Durazno donde las compraventas de campos abarcaron 28.089 hectáreas, seguidas de Río Negro donde sumaron 25.061 las hectáreas vendidas.

Por el contrario, el departamento con menos compraventas fue Canelones con 5.988 hectáreas.

Solo en el segundo semestre del año pasado se realizaron 978 operaciones de compraventa -la mitad del total del año- abarcando casi US$ 181.000 hectáreas (55% del total) que sumaron unos US$ 425 millones (56%).

Asimismo, el precio promedio del segundo semestre fue de US$ 2.353 la hectárea, lo que implica un incremento del orden del 2% respecto al precio medio del semestre anterior, que había sido de US$ 2.299.

En los últimos diez años se registraron 24.183 operaciones, por un total de 6 millones de hectáreas -lo que representa la tercera parte del país- que representaron US$ 5.878 millones para los propietarios con una hectárea promedio a US$ 965.