Empieza la discusión que duele; el gobierno electo recibe al FMI

Ayer integrantes del equipo del futuro ministro de Economía, Danilo Astori, terminaron de «preparar» el encuentro del gabinete ministerial con el representante del Fondo en Uruguay, Andreas Bauer, y con parte de la delegación que encabezarán el director para el Hemisferio Occidental, Anoop Singh, y el jefe de misión para el país, Andrew Wolfe.

Integrantes del próximo equipo económico dijeron a El País que el margen de acción para 2005 «es ajustadísimo». En la reunión el futuro equipo presentará una proyección de crecimiento y de ingresos y egresos para 2005, a lo que sumará el costo del plan de emergencia y los pasivos contingentes que puede tener el futuro gobierno por juicios generados por la resolución de la crisis financiera.

Fuentes del gobierno electo comentaron a El País que algunas disposiciones fiscales tomadas por la actual administración comenzarán a sentirse con mayor intensidad este año. Este es el caso de la rebaja del Impuesto a la Renta de Industria y Comercio, de 35% a 30%, que tendrá un impacto relevante en la recaudación a partir de abril, así como la baja en la retención del IVA de las tarjetas de crédito.

El actual equipo económico —que terminó en las primeras semanas de enero de entregar las proyecciones sobre flujo de caja, pagos de capital y financiamiento a su sucesor— ha insistido que con el crecimiento de 2005 habrá margen fiscal, en la medida que no haya un sustancial incremento del gasto.

Un estudio contratado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que fue aportado para la discusión con el gobierno electo, sostuvo que la eliminación del adicional al IRP y del Cofis a las empresas públicas, así como de la sobretasa del Iric y del impuesto a las comisiones, tendría un efecto que podría demandar «medidas correctivas o compensatorias».

Según las estimaciones la baja de impuestos —que tiene un impacto de 1,1% PIB sobre el superávit primario— «termina siendo, en última instancia, la brecha que se requiere en Uruguay para hacer sustentable el manejo de la deuda pública, sin perjuicio de que subsistan problemas de vulnerabilidad frente a shocks externos».

La propia misión del FMI recomendó el año pasado utilizar la mayor recaudación para «reforzar» el frente fiscal y opinó en contra de la baja de impuestos impulsada por la administración Batlle, según consta en la quinta revisión del programa.

En la sexta revisión divulgada esta semana el FMI remarcó el poco margen que existe por el alto peso de la deuda y recordó que «los vencimientos con el FMI crecerán en forma pronunciada entre 2005 y 2007», período en el que los pagos anuales obligatorios rondarán en promedio el 4% del PIB.