Empleados de supermercados descubren rápido el gremialismo.

Años atrás, los empleados de los supermercados eran el último orejón del tarro. Además de ganar salarios mínimos, no lograban organizarse para realizar movilizaciones, y la sindicalización era difícil.
Sin embargo, en los últimos años algunas cosas cambiaron. Si bien el salario mínimo de los trabajadores es de $ 6.638, los que antes pasaban completamente desapercibidos, hoy complican a algunas de las empresas más grandes del país.

Hoy, la cajera, el reponedor, el empaquetador, los limpiadores, los despachantes de carnicería y fiambres tienen un poder en otros tiempos impensado. En los últimos meses, y en reclamo de un aumento del salario mínimo a $ 9.600, los empleados de supermercados y tiendas trancaron la entrada a Montevideo Shopping, cortaron calles, ocuparon el supermercado Devoto, el centro de distribución de Tata, y varios centros comerciales en Maldonado. Además, utilizaron las herramientas de internet, como Youtube y Facebook, para dar difusión a sus reclamos.Y si hoy no hay avances en la negociación prometen endurecer las medidas.

Ayer trancaron la entrada al centro de distribución del supermercado Tata en la calle Veracierto. Hoy realizarán un paro entre la hora 9 y las 18, se concentrarán a las 11 en la plaza Fabini y marcharán hacia el Ministerio de Trabajo, donde tendrán una nueva reunión. De los resultados de dicho encuentro dependerá la realización de medidas de lucha más duras.

El presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, estimó que las ocupaciones son «ilegítimas y contrarias a una resolución de la OIT».

También consideró que «los grandes perjudicados por las medidas son los consumidores y la mayoría de los empleados que quieren trabajar».

«Estuvimos en Brasil con el presidente Mujica y la principal preocupación de los empresarios brasileños respecto a Uruguay -lo dijeron directamente- son los temas laborales. En Brasil no existen las ocupaciones», agregó.

Varela dijo que es necesario esperar el resultado de las negociaciones entre las empresas y el sindicato.

Crecieron. En el año 2004 no existía la organización sindical en los supermercados. A lo sumo, algún empleado estaba afiliado a la Federación de Empleados del Comercio y Servicios (Fuecys), pero en forma individual. Hoy son 5.000 los trabajadores de los súper que están afiliados al gremio y hay organizaciones de base en todas las cadenas de centros comerciales.

Además, el sindicato de los trabajadores del comercio y servicios también creció en forma explosiva en los últimos años. En 2004 eran 4.000 afiliados. Hoy son 25 mil.

Según los dirigentes del gremio, las condiciones cambiaron radicalmente desde la llegada del gobierno de izquierda al poder. «Antes si armabas una organización, te despedían. No podías hacer nada. En 1994 en un supermercado se armó una organización sindical, y los que no fueron despedidos, fueron cambiados de lugar», dijo a El Observador el dirigente de Fuecys, Ismael Fuentes.

Para el sindicalista, la razón de la afiliación masiva de los trabajadores del comercio en general es sencilla. «Además del gobierno, cambiaron las leyes que favorecieron la afiliación sindical. Los Consejos de Salarios y la ley de protección y promoción de la actividad sindical fueron fundamentales», dijo.

El dirigente destacó que las nuevas leyes, que «protegen a los trabajadores permiten carteleras sindicales y obligan al reintegro ante despidos antisindicales», fueron las responsables de que los trabajadores «lograran organizarse rápidamente». Además, el gremio intenta sumar cada vez más afiliados. Todos los años se hace una campaña especial de afiliación, además de asambleas y conversaciones diarias en los lugares de trabajo. Hoy, en Fuecys, los supermercados son el rubro que cuenta con mayor afiliación.

Los empleados, además del aumento salarial están reclamando mejoras vinculadas a las condiciones de trabajo. Piden una comisión tripartita para tratar temas de salud e higiene laboral «porque hay enfermedades profesionales como tendinitis o problemas de columna todo el tiempo».

Además aseguran que las situaciones de estrés generaron trastornos de salud. Piden además que se instalen guarderías.