Empleo se incrementó vinculado al turismo y a la exportación.

En los tres meses terminados en julio, el empleo creció vinculado al turismo y la exportación, mientras que los sectores que dependen de la demanda interna —el comercio, la construcción y las industrias volcadas al mercado local—, permanecieron estancados o siguieron cayendo.

Aún en los sectores que mostraron mayor dinamismo, los empresarios se muestran cautelosos a la hora de contratar personal, ante lo que perciben como una recuperación frágil. Desconfían del mantenimiento de la competitividad ganada por la devaluación y de la fortaleza de Argentina y Brasil. Insisten en que la disponibilidad de crédito, prácticamente cerrado desde la crisis bancaria, es fundamental para un despegue de la actividad que permita incorporar empleados.

Los 25.000 nuevos puestos de trabajo que se crearon en el trimestre mayo-julio estuvieron concentrados en hoteles y, en menor medida, la industria y el agro. Esto no logró contrarrestar la pérdida de empleos del año pasado, por lo en Uruguay hay 26.000 personas ocupadas menos que en julio del año pasado

Según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el mayor crecimiento —10.000 nuevos puestos—, se produjo en el rubro ‘comercio, hoteles y restaurantes’, que son incluidos en una única categoría.

Sin embargo, los empresarios del sector sostienen que prácticamente no se ha incorporado personal en el comercio, el sector que emplea al 20% de la población, dado que el consumo interno permanece deprimido.

La actividad en el sector turístico —fundamentalmente restaurantes y hoteles— se vio impulsada en los últimos meses por la vuelta de los visitantes argentinos y brasileños. En las vacaciones de julio y el fin de semana largo del 25 de agosto, a ello! s se agregó el turismo interno, en una temporada que el presidente de la Cámara Nacional de Turismo calificó como mejor que la del año pasado, aunque todavía no se disponen de cifras definitivas.

Como consecuencia, algunos establecimientos comenzaron a retomar personal que estaba en seguro de paro, dijo Amestoy.

En cuanto a la perspectiva de que la mejor situación marque una tendencia de crecimiento del empleo en el sector, el empresario se mostró escéptico. ‘Depende de mantener la competitividad en precios respecto a Argentina y Brasil y las coordenadas económica pueden cambiar de un momento a otro’, afirmó.

EL COMERCIO. El comercio, el sector que da trabajo a la mayor cantidad de personas en el país está en cambio atado a una demanda interna que no despega y, por lo tanto, no ha contratado trabajadores, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Horacio Castells.

Las ventas solamente han mostrado crecimiento en los rubros directamente ligados a la actividad agropecuaria, como maquinaria rural, que s! egún la última encuesta de la Cámara subió 72%.

Según Castells, no se producirá un crecimiento general del empleo en el comercio hasta que la reactivación, hoy concentrada en las exportaciones agropecuarias, se extienda a toda la economía, mejoren los ingresos de los hogares, se reactive el crédito y disminuya la carga tributaria sobre el sector.

La evaluación de Castells es compartida por Hugo Avegno, ejecutivo del grupo Disco, de la mayor cadena de supermercados que opera en Uruguay (Disco, Devoto y Geánt). ‘Esos 10 mil puestos nuevos no están en los supermercados’, aseguró el subgerente general del grupo. El nivel de ventas sigue ‘muy deprimido’ dado que a la caída del poder adquisitivo se suma la baja de la actividad típica del invierno y el crecimiento del informalismo.

Según la encuesta de la Cámara de Comercio, las ventas de los supermercados fueron en el trimestre abril-junio, 18% inferiores a las del mismo período, si bien el ritmo de caída s! e redujo. Avegno señaló, sin embargo, que aún no puede hablarse de un cambio de tendencia.

Con este escenario, no se está contratando nuevo personal ni llenando vacantes. El grupo redujo su personal en 4%, unas 200 personas sobre un total de 5.000, respecto al año pasado, por la vía de suspender las contrataciones. Avegno explicó que el supermercadismo se caracteriza por una alta rotación del personal y, por lo tanto, el ajuste se produce automáticamente cuando no se llenan vacantes.

La situación en cuanto a las ventas es diferente a nivel de almacenes y bares, donde en los últimos tres meses se ha producido un incremento del orden de 5% a 8%, según estudios realizados por Cambadu, informó su presidente, Mario Menéndez.

De todas maneras, relativizó el impacto en el crecimiento del empleo en esta rama dado que en general se trata de negocios familiares en los que ante el aumento de la actividad se recurre a otros miembros de la familia.

LA CONSTRUCCION. Como sector dependiente del mercado interno, el empleo en la! construcción siguió cayendo hasta julio, cuando trabajaron 800 personas menos que en el trimestre anterior y casi 9.000 menos que el año pasado.

El presidente de la Cámara de la Construcción, Eduardo Apud, señaló que no se ven perspectivas de recuperación. Los empresarios prevén que la actividad se mantendrá en el mismo nivel hasta fin de año, si no se producen nuevos recortes en la inversión pública.

Para que se lanzaran nuevos proyectos capaces de crear empleo, Apud considera imprescindible la reapertura del crédito. Ante la desaparición de los préstamos bancarios como fuente de financiamiento, los empresarios tienen puestas sus esperanzas en la ley de fideicomiso que está siendo considerada en el Parlamento.

LA INDUSTRIA. Según la información del INE, entre mayo y julio se crearon 5.000 nuevos trabajos en la industria. El sector emplea a 15.000 personas menos que en 2002.

La Cámara de Industrias percibe un crecimiento del empleo en las ra! mas donde existe la doble posibilidad de sustituir importaciones y exp ortar, como ocurre en el sector alimenticio, de la vestimenta, metalmecánico, textil, químico, plástico y del calzado, dijo a El País el gerente de la gremial, Roberto Villamil.

Estos sectores han mejorado su competitividad y se han visto beneficiados por el encarecimiento de las importaciones con las que se deben competir, explicó. En particular, la industria textil y de vestimenta, que se caracteriza por su uso intensivo de mano de obra, fue uno de los de mayor crecimiento en su producción, según el índice de Volumen Físico divulgado por el INE la semana pasada.

Villamil comentó que ‘la demanda está afuera del país porque el mercado interno está extremadamente deprimido’ y que los industriales ven ‘con cierta ansiedad’ la evolución del tipo de cambio.

‘No queremos un dólar más débil porque llegaría un momento en que el crecimiento tenue de las exportaciones se puede disipar’ y, con él, el aumento del empleo, señaló.

EL AGRO. Aunque la estrella del despegue de las exportaciones es la carne, su impacto directo en el empleo del sector ha sido escaso, dado que el crecimiento de la actividad no requiere una intensiva incorporación de mano de obra.

Los 5.000 nuevos puestos de trabajo del sector agropecuario están, en cambio, concentrados en la agricultura, dijo el presidente de la Comisión Nacional de Fomento Rural, Fernando López.

Se explican básicamente por las nuevas explotaciones de soja en el litoral oeste, donde la superficie dedicada a este cultivo creció de 80 mil hectáreas el año pasado a un estimado de entre 160 mil y 200 mil hectáreas para fin de 2003; entre 30.000 y 40.000 de ellas son explotadas por productores argentinos.

La horticultura intensiva es el otro rubro de mayor dinamismo, especialmente en productos donde aumentó la mecanización como la zanahoria y la papa, explicó López.

A su criterio, el límite a la incorporación de mano de obra es la escasa disponibilidad d! e crédito en un momento en el que la zafra está próxima.

FERNANDA ARCARDINI