Empresarios a la defensiva.

Con motivo de un acto en esa gremial empresarial, celebrando el 90º aniversario de la OIT, la Cámara compendió en un documento los derechos de los empleadores, censuró los convenios sobre negociación colectiva y denunció violaciones a “derechos humanos fundamentales como la libertad de empresa”.
Los duros pronunciamientos de la Cámara no estuvieron limitados al actual gobierno de izquierda. El documento empresarial sostuvo que las organizaciones de empleadores “han sido víctimas de ataques a derechos consagrados en la OIT”en los últimos 25 años, o sea desde el restablecimiento de la democracia. Pero ha sido bajo la administración frenteamplista que las relaciones entre gobierno y empresarios se han despeñado a tormentosos ámbitos de asperidad.

Además de retirarse de negociaciones laborales tripartitas, los empresarios protestan contra varias medidas oficiales que consideran sesgadas injustamente hacia los sindicatos. Incluyen el actual sistema de los Consejos de Salarios de acordar por rama de actividad y no por empresas, el proyecto de ley de negociación colectiva actualmente detenido en el Parlamento y la postura oficial de que las ocupaciones constituyen una prolongación del derecho de huelga.

En este último punto la OIT les dio recientemente la razón, en un comunicado que asume especial peso por tratarse de una organización intergubernamental que, fundada en 1919 y luego incorporada a la estructura de la ONU, tiene como función principal asegurar los derechos de los trabajadores dentro de una estructura laboral justa y equilibrada.