Empresarios advierten que estatismo no alienta inversiones

«Quiero manifestar la más sincera expresión de mi apoyo por las decisiones del gobierno del presidente Battle encaminadas de forma acertada», afirmó el presidente de la poderosa Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José María Cuevas, durante un desayuno de trabajo con el mandatario uruguayo, en el segundo día de su primera visita oficial a España.

«No obstante, parece ser que la ciudadanía y una gran parte del escenario político uruguayo no comparten esa visión», advirtió seguidamente el patrón de los empresarios españoles en alusión al 62% del electorado uruguayo que a principios de diciembre apoyó la derogación de una ley que eliminaba el monopolio estatal de combustibles.

Dirigiéndose a los empresarios uruguayos y a los políticos de ese país «como el actual presidente», Cuevas los animó a «transmitir a la ciudadanía la idea de que el desarrollo de un país no puede quedar en manos de visiones estatistas que aluden a la soberanía nacional cada vez que se trata de favorecer la entrada de inversores extranjeros».

El resultado del referendo celebrado en Uruguay significó un triunfo para la oposición de izquierda y fue interpretado como un voto castigo al gobierno del Partido Colorado (conservador) que preside Battle, quien dejará el poder tras los comicios presidenciales y legislativos de octubre próximo, de cara a los cuales aparece como favorito el líder de izquierda Tabaré Vázquez en nombre del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA).

Al encuentro en la sede de la CEOE en Madrid asistieron altos responsables de 11 empresas españolas como Aguas de Barcelona, la segunda petrolera hispana CEPSA, el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, el grupo de celulosa ENCE, los bancarios Grupo Santander y Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), la compañía aérea Iberia, la tercera eléctrica española, Unión Fenosa, y las constructoras Ferrovial-Agromán y Uniland Cementera.

El presidente de la influyente CEOE recordó que en la última década las empresas españolas invirtieron directamente 75.000 millones de euros (unos 90.000 millones de dólares) en América Latina, y sostuvo que esas inversiones de caracter «estratégico, producto de una cuidada planificación y una decidida apuesta». Sin embargo, aclaró que «la materialización de las ventajas» que supone la inversión extranjera «exige un marco de certidumbre y estabilidad regulatoria».

Esas son «condiciones imprescindibles para el inversor estratégico», afirmó Cuevas en el encuentro durante el cual Battle expuso la situación económica de su país, que se recupera de una crisis económica y financiera sin precedentes sufrida en 2002, y habló de las ventajas que Uruguay ofrece a los inversores españoles, indicaron fuentes de la CEOE.

Las empresas españolas abogaron por un diálogo «franco y constructivo» sobre las perspectivas de futuro de inversiones españolas en Uruguay, donde la presencia hispana pasó del tercer puesto en 1999 al segundo en los últimos años, en los sectores financiero, forestal, pesquero, portuario, de aguas, turismo y saneamiento, según la CEOE.

Cuevas también subrayó la importancia del Mercosur, formado por Uruguay, Brasil, Argentina y Paraguay, y expresó el apoyo de la CEOE al «progreso» del acuerdo entre este Mercado Común del Sur y la Unión Europea (UE), que podría concluirse antes de fines de 2004. En su opinión, el objetivo de ese acuerdo es favorecer una cooperación económica y empresarial «que supera el limitado desarme arancelario».

(En base a AFP)