Empresarios dicen que irán a la ronda salarial ‘bajo protesta’. Negociación colectiva.

DIEGO FERREIRA

El clima previo a la ronda salarial se calentó. Ayer, gobierno, empresarios y Pit-Cnt cruzaron reproches por la ley de negociación colectiva. Para los sindicatos “la peor ley es no tener ninguna” y las cámaras anunciaron que negociarán “bajo protesta”.

Con los Consejos de Salarios a la vuelta de la esquina, el diálogo entre empresarios y trabajadores se tensó por la polémica ley de Negociación Colectiva, tema de la conferencia organizada ayer por la CADE (organización que asesora a empresas). El foro reunió a empresarios, sindicalistas, académicos y representantes del Ministerio de Trabajo.

El encuentro dejó en claro los antagonismos de los actores sociales. En el caso de los empresarios, remarcaron su disconformidad con la ley cuestionada por la falta de consenso en su discusión original.

“¿Nos vamos a hacer los distraídos con una ley que está encorchetada?”, dijo Juan Mailhos, asesor de la Cámara de Comercio (CNCS). El empresario señaló que la ronda salarial queda condicionada porque la ley vigente sobre la que se erige “está objetada por la OIT y por uno de los actores” laborales.

“¿Ustedes se imaginan una ronda salarial con un caso inverso donde fuera el Pit-Cnt el que estuviera en contra de la ley?”, se preguntó Mailhos.

Los empresarios aducen que no están en contra de la legislar la negociación colectiva de forma “justa y equilibrada”, características que no posee la norma vigente, apuntan.

Las cámaras empresariales apoyan sus argumentos en el informe del Comité de Libertad Sindical de OIT conocido a fines de marzo donde se recomienda al Estado uruguayo consultar a las partes para introducir cambios a la ley.

“Más claridad, sabiduría y simplicidad que este dictamen he visto pocas veces”, opinó el asesor de la Cámara de Industrias (CIU), Gonzalo Irrazábal.

El directivo defendió la legitimidad del reclamo empresarial contra la norma que calificó como “mala” y nacida sin el consenso de las partes.

Los empresarios buscan que “el gobierno tome las observaciones del Comité de Libertad Sindical de la OIT”.

Así, aspiran a que se instale un ámbito de diálogo para discutir la modificación de la ley, dando lugar a la “consulta efectiva”. También piden la derogación del decreto 165 sobre ocupaciones y la creación de un sistema de prevención y solución de conflictos, dijo Mailhos.

La posición de las cámaras a poco del inicio de la ronda salarial es concurrir a la mesa de negociación pero sin ocultar su rechazo a la ley. “Que nadie piense que en el hecho de asistir (a la ronda) estamos validando la ley. Vamos a concurrir porque la ley es ley, aunque no nos gusta. Pero vamos bajo protesta”, señaló Maihlos.

polémica. El tono fue subiendo con el paso de las intervenciones. “No quiero que quede en el auditorio la idea de que los paladines de la negociación colectiva son los sindicatos y el gobierno”, agregó el asesor de la CNCS, quien aseguró que el diálogo social “no es patrimonio de los sindicatos” ni es una “invención del gobierno”.

Milton Castellano, integrantes del Secretariado del Pit-Cnt, dijo sentirse “un poco como Cruzeiro anoche (por el miércoles) en el Parque Central. No estoy en mi cancha, estoy rodeado de expertos”.

Luego, tanto Catellano como su compañero Richard Read, fueron más duros a la hora de pasar facturas a los dirigentes empresariales.

Ambos recordaron el panorama de los años 90 cuando no había negociación colectiva, y “el movimiento sindical estaba en chancleta”.

Castellano cuestionó al sector empresarial que exige que la negociación sea libre y voluntaria, porque cuando ello fue así la negociación “no existió”.

Para Read la discusión sobre la ley esconde una “contienda de intereses” que va más allá de cómo está redactada. La norma debe contar con la voluntad política de aplicación y acatamiento de las partes, insistió.

Y agregó: “para nosotros la peor ley es mejor que no tener ninguna”. Según Read en definitiva los trabajadores “ganaron” con la ley más allá del pronunciamiento de la OIT.

El sindicalista les recalcó a los empresarios que “la negociación vino para quedarse y a veces gustará o no pero nosotros les podemos enseñar cómo llorar al cuartito porque estuvimos años en silencio”.

Aunque están conformes con la norma actual, el Pit-Cnt se mostró dispuesto a dialogar sobre la mejora de la ley de Negociación Colectiva pero con una salvedad: que la discusión sea tras la ronda salarial.

MTSS. “Con amenazas, el diálogo social no se construye. Creí que este no era un debate político sino un debate de argumentos jurídicos a favor o en contra de la ley”, sostuvo el subsecretario de Trabajo, Nelson Loustanou. “Para que todos se queden tranquilos el Estado algo está haciendo” para atender la sugerencia de la OIT, dijo. Enfatizó que Uruguay no hará caso omiso al pronunciamiento del organismo, pese a no tener carácter vinculante, a diferencia de lo sucedido bajo los gobiernos de los partidos tradicionales. Entonces Uruguay fue muchas veces observado, “nos pegaban con el mazo”, recordó.