Empresarios, en alerta, por la violencia

“Hay antecedentes de acciones de violencia en estas circunstancias. Es de esperar que no se sienta bien si le cortan la luz pero de ahora a matar a la persona…”, se sorprendió Mesadri, quien además trazó lo que consideró el estado de situación: “La instalación de la violencia en las relaciones privadas llegó a niveles increíbles, y genera una sensación de inseguridad generalizada, en vinculación con una sociedad que a veces cree que puede hacer justicia por sus manos”.

Mesadri pidió “de algún modo terminar con la sensación de impunidad”, porque “recurrir a la violencia casi se convierte en legítimo en el país”.

Afirmó: “Es lo más grave y requiere una reacción muy fuerte en todos cuya responsabilidad es preservar el orden público como dicta la Constitución”.

Acerca de si son acompañados por gendarmes a realizar esas tareas, de ahora en más, Mesadri confió que algunos lo hacen desde hace un tiempo ya, pero no es lo habitual. “Es gente de mucho trabajo. Hubo casos de haber llamado a Gendarmería para que acompañe a alguno de vuelta al domicilio, después de que llevó al compañero herido, porque volvió a buscar el material de trabajo sin custodia, ha sucedido. En general son muy responsables”.

En ese sentido, Mesadri consideró que la escolta de fuerzas de seguridad “va a tener que generalizarse si no se toma otra medida”.

Además, manifestó que la preocupación del ministro Lavagna por la posible corrida de inversores le pareció a Mesadri “absolutamente legítima”. Y añadió: “Es un cuadro de situación gravísimo. La vida de quien uno emplea es la primera prioridad, en esta y en cualquiera inversión. Esto no le hace bien al país. Arruina su imagen como sector y la va a arruinar más si no se nota reacción Pública. Debería haber hoy alguna reacción oficial y no la leo, es lamentable”.

El hecho

Una cuadrilla de empleados de una contratista de Edesur fue ayer víctima de la violencia de dos sujetos que permanecían detenidos en la Comisaría 6ta. de Avellaneda. Uno de sus integrantes fue muerto a balazos y otro resultó herido con un arma blanca y se encontraba anoche hospitalizado en el nosocomio zonal de Lanús.

El personal, de la empresa Lexcentro S.A., fue salvajemente atacado ayer cuando intentaba cumplir con la orden de cortar el suministro eléctrico a un domicilio por falta de pago del servicio, en el barrio Villa Echenagucía, en Avellaneda.

La víctima fatal resultó ser Arnaldo Carvallo, de 33 años, padre de tres hijos, quien junto a Gastón García –su compañero– llegaron pasado el mediodía a una casa cercana a la intersección de las calles Donovan y Camino General Belgrano.

Los agresores fueron Omar Jorge Mazzella (63 años) y su hijo de 15, quien tuvo una participación especial en el episodio puesto que apareció en la escena de la agresión produciendo disparos al aire con un arma calibre 38 largo.

El hecho se suma a la agresión recibida el pasado 7 de junio por otro par de trabajadores del rubro, a quienes les seccionaron sendas falanges de sus dedos en represalia por cortes de suministro.

Fuentes policiales consignaron anoche a Infobae que en el hecho se habría registrado la presencia de un tercer empleado de Edesur, quien resultó ileso, ya que habría huido en el momento en que se realizaban los primeros disparos.
El caso comenzó al mediodía, cuando el grupo de empleados fue enviado a la calle Donovan al 200.

Los técnicos estacionaron un automóvil Renault 6, patente UUD790, y se dirigieron a la vivienda ubicada al 232 para efectuar el corte de la energía.

Allí fueron interceptados aparentemente por Mazzella y su hijo que pretendieron evitar el corte, por lo que increparon a los trabajadores y comenzaron a insultarlos.

“Se originó una fuerte pelea a trompadas hasta que uno de los moradores de la vivienda (en apariencia Mazella) extrajo un cuchillo y apuñaló a un trabajador”, dijo el jefe departamental, comisario inspector José Luis Rivero.

García cayó herido al piso, por lo que sus compañeros lo subieron al Renault 6 que estaba estacionado a pocos metros y se dirigieron al hospital vecinal de Lanús para que lo asistieran.

Luego, ambos empleados regresaron al lugar para retirar sus herramientas, las cuales habían quedado abandonadas tras la pelea, informaron fuentes policiales.

Al llegar a la calle Donovan al 200, Carvallo y su compañero fueron nuevamente increpados por los dueños de la vivienda, quienes comenzaron a golpearlos. En ese momento el adolescente ingresó a la casa, tomó un revólver Smith & Wesson calibre 38 largo y salió a la calle disparando. Luego, le pasó el arma al padre, quien continuó los balazos.

En Mamberti al 400, Carvallo recibió varios impactos en el abdomen y en el tórax, lo que le provocó la muerte prácticamente en el acto. Su cuerpo fue encontrado a dos cuadras del lugar, en Camino General Belgrano al 900, donde llegó al tratar de escapar del ataque. El otro trabajador salió corriendo y salvó así su vida. Este fue quien dio aviso a la Comisaría 6ta. de Avellaneda sobre lo ocurrido, cuyos efectivos llegaron al lugar y detuvieron a los presuntos autores.