Empresarios: expectativa con Mujica y críticas a Vázquez

Las 24 Cámaras Empresariales explicitaron en el mediodía de este miércoles sus expectativas en el ciclo organizado por ADM, pocas horas después que el gobierno hiciera lo propio en el foro de ACDE.

Los empresarios ven señales parciales «auspiciosas» en el nuevo gobierno y marcaron sus diferencias con la gestión de Tabaré Vázquez, de quien dijeron «nunca los escuchó», ya que aprobó las ocupaciones de los lugares de trabajo y sólo reguló al sector empresarial.

Por lo tanto, se dijo esperar una próxima ronda de los Consejos de Salarios «franca», en donde el gobierno, siguiendo las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), «escuche» a todas las partes.

Se reconoció que en particular el sector industrial está en franca recuperación, con mejoras en la actividad y en la diversificación de los mercados, tanto a nivel interno como internacional.

En ese sentido se indicó esperar para este año una mayor expansión, que seguramente será acompañada con mayor ocupación de personal.

De todas formas, para el presidente de la Cámara de Industrias, Diego Balestra, ese crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) contrasta con una notoria pérdida de competitividad, principalmente a causa del tipo de cambio y los costos internos.

«Porque si uno asocia crecimiento del Producto Bruto (Interno) a que tiene que haber una mejora de salarios, vamos a tener un error básico en el desarrollo del país; vamos a atar el país a un crecimiento bajo. Nosotros necesitamos, primero, que el país pase de esta etapa de crecimiento a una superior y después tenemos que lograr que a ese producto se le agregue valor para ahí sí tener mejores niveles de ganancia y recién ahí podemos hablar de esto otro», sentenció.

«Creo que hay un camino, Economía lo entiende perfectamente y lo planteó, cosa que por primera vez los empresarios escuchamos, que había que atarlo al Producto, a la rentabilidad de las empresas, pero si sube, sube, y si baja, baja. O sea, aquello de que a donde llegó, llegó, y después para abajo no va más, se terminó. Si ese es el concepto que se va a aplicar, me parece que estamos dando un paso realmente de gigantes en la sociedad uruguaya», agregó.

Para el industrial, los principales desafíos para este quinquenio pasan por recomponer la rentabilidad empresarial, favorecer un mejor clima de negocios y reconocer la heterogeneidad del sector empresarial a la hora de las relaciones laborales.

Balestra propuso al Poder Ejecutivo (PE) una reducción de los aportes patronales a la Seguridad Social y un aumento generalizado de la devolución de impuestos en la actividad industrial.

En tanto, Alfonso Varela, presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), dijo que la sociedad espera no solamente que las empresas generen empleo, sino también valor agregado que derrame su riqueza al resto de la sociedad.

Varela entiende que es necesaria una reforma del sistema educativo, en particular Secundaria, que según sostuvo deberá atender en la formación de los jóvenes la actual demanda del mercado laboral.

Por otra parte, pidió al PE un adecuado redimensionamiento del papel del Estado, ya que una excesiva regulación genera mayores gastos a las empresas y fomenta el informalismo.

Varela rechazó las consideraciones del ministro de Economía, Fernando Lorenzo, sobre el tipo de cambio. En ese sentido, el presidente de la CNCS reafirmó que en el país «hay» atraso cambiario.

«Durante muchas épocas se ha dicho que la Cámara Nacional de Comercio está de acuerdo con el rezago tan cambiario porque importamos más barato y otras cosas. Nada de eso es cierto. Nosotros hoy sostenemos que hay atraso cambiario, rezago cambiario, que el tipo de cambio está mal manejado, que el tema este del endeudamiento en pesos para que entren pesos y compren dólares así produce un efecto perverso y nocivo. Por consiguiente, quiero reafirmar la posición de la Cámara Nacional de Comercio en el sentido de que nosotros entendemos que efectivamente hay atraso cambiario», manifestó.

En tanto, el presidente de la Cámara Mercantil, Christian Bolz, señaló que se aprecia una «notoria mejora» en la trabajo de la Cancillería con respecto a la gestión pasada.

No obstante, coincidió con los demás empresarios en la necesidad de que el país marche hacia una «apertura unilateral» en busca de mercados, ya que se entiende que el Mercosur ha traído más complicaciones que beneficios, más que nada por la política argentina, la que fue definida como «errática y perjudicial» para Uruguay.

Las disertaciones fueron presenciadas por el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, que en una reunión previa les anunció la convocatoria al Consejo Superior Tripartido el próximo 28 de mayo.

Brenta dijo que «tomó nota» de los pedidos empresariales pero que ya desde el anterior gobierno se vienen siguiendo las recomendaciones de la OIT para generar los consensos necesarios en las relaciones laborales.

El jerarca admitió que el sector empresarial tenga discrepancias con alguna de las medidas del PE, a lo que definió como algo «normal» en una democracia.

En cuanto a las medidas solicitadas por las Cámaras, Brenta indicó que la reducción de aportes es inaplicable.

«La reducción de partes a la seguridad social implica una política que termina desfinanciando al Banco de Previsión Social, que es quien genera todas las prestaciones que reciben trabajadores, jubilados y pensionistas. En este sentido, creemos que hay que ir a una política más transparente, que es una política de subsidios directos a aquellas actividades que se entienda deban ser apoyadas o promovidas, y de esta manera se han ido instrumentando mecanismos de promoción de distintas actividades empresariales, utilizando herramientas que son más transparentes para la sociedad que la exoneración de aportes patronales», expresó.

Brenta no quiso opinar sobre la decisión del PIT-CNT de convocar a un paro general parcial para el próximo 10 de junio.

Sobre este tema, las Cámaras Empresariales entienden que es una señal «inadecuada» de la central sindical ante el comienzo de las negociaciones salariales.