Empresarios iberoamericanos quieren alcanzar la paz social

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, Julio Lacarte Muró, subrayó en la presentación de la denominada Declaración de Punta del Este, que la prioridad del sector privado es elevar la competitividad de los países de la región y señaló que la fórmula a concretar supone “el respeto al estado de derecho, a la propiedad privada y a los valores democráticos consagrados en la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos y a sus propias constituciones”.

También aboga por “la ampliación y mejoramiento de la calidad de formación y educación orientada hacia el bien común; la transparencia de todas las decisiones públicas y la erradicación de toda forma de corrupción”.

Asimismo plantea “la mejora de las infraestructuras, la ampliación de la educación y la formación, el aumento de las inversiones en investigación, innovación y desarrollo” y “el incremento de la productividad, la eficacia de los mercados y la adaptación del mercado de trabajo y la simplificación legislativa y administrativa, fortaleciendo el ámbito institucional a través de la protección de los derechos de propiedad”.

Además, los empresarios destacaron la necesidad “de lograr una mayor cooperación entre las instancias públicas y el sector privado a partir de un pacto de doble responsabilidad que facilite las reformas necesarias manteniendo la solidez de las instituciones”.

Lacarte reclamó a nombre del empresariado regional la concreción de “las reformas estructurales necesarias para reforzar áreas clave para el establecimiento y entorno favorable para la creación y desarrollo de empresas, mejorando las instituciones, estableciendo marcos regulatorios claves y estables, aumentando la inversión en infraestructura, defendiendo la competencia y la propiedad intelectual”.


Paz social. Lacarte enfatizó la demanda privada de “paz social” que requiere “diálogo social” y destacó en este sentido la firma en ocasión de los encuentros que se desarrollan en Uruguay, de una declaración conjunta de las organizaciones empresariales y sindicales de la región que reclaman a los jefes de Estado iberoamericanos que en el orden del día de la próxima Cumbre que se celebrará el año próximo en Chile incluyan “como una de sus principales cuestiones el tema del diálogo social” y su contribución al desarrollo económico y social de los países latinoamericanos”.

El dirigente empresarial uruguayo subrayó que el diálogo y la paz social son “el fundamento de la prosperidad de nuestros países”.

Demandó asimismo a la Secretaría General Iberoamericana y a la Organización Internacional del Trabajo que “preparen y ejecuten un plan de acción concreto de fortalecimiento de las organizaciones empresariales y sindicales como actores del diálogo social”. Señaló también que deben crearse órganos de encuentro tripartito para la concertación social”.

“Hay una clara noción y un claro reconocimiento de la necesidad de que haya un entendimiento empresarial, laboral y gubernamental como base de la prosperidad venidera”.


Empleo juvenil. Otro aspecto destacado por los empresarios fue la situación de empleo de los jóvenes latinoamericanos.

“Se necesita definir una estrategia a nivel supranacional respecto al empleo de los jóvenes y hay que crear programas específicos en este sentido con la participación de los empresarios”, dijo Lacarte. El empresario asoció este problema con “los peligros sociales y económicos que encierra la desocupación de la juventud”.

“Es un tema que hay que atacar, que hay que vencer y que hay que resolver”, dijo el titular de la CNCS.


Doha. Los empresarios iberoamericanos también pusieron el foco en las dificultades por las que atraviesa la Ronda de Doha de la Organización mundial de Comercio (OMC) que, dijo Lacarte, “está funcionando poco y mal”.

“Es importante para nuestros países que de alguna manera se logre una solución”, agregó.

“Se exhorta a los gobiernos iberoamericanos a que contribuyan en una fórmula de solución que permita resolver los problemas actuales del intercambio mundial y que ataque las tendencias proteccionistas que están agazapadas siempre y que aprovecharan cualquier fracaso de la Ronda de Doha para ir cerrando paulatinamente los mercados mundiales” señaló. Lacarte.

“Los primeros perjudicados serán nuestros países si esto ocurriera”, dijo.