Empresarios muestran inquietud por la falta de personal calificado

En esta línea, sostienen que el país debe plantearse una estrategia de capacitación que permita la radicación de proyectos.

En un desayuno de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas sobre si «¿Está capacitada la fuerza de trabajo para los nuevos desafíos», el rector de la Universidad ORT, Jorge Grünberg, sostuvo que Uruguay «es un país de mitos» y que el que encabeza la lista es que es «un país educado, con el sub-mito de que los uruguayos en el exterior son todos Pelé-Einstein-Picasso». Dijo que el sistema educativo «no está ajustado a los requerimientos de una economía de conocimiento» ya que «solo 13% termina bachillerato y menos del 5% es graduado universitario».

Además agregó que el gobierno da señales que van en contra de lo que se necesita para fomentar el perfil de empleados que requiere el mercado actual. Puso como ejemplo la reforma tributaria, que grava los viáticos para capacitación (según la norma complementaria 54), y agregó el caso del llamado a ocupar cargos en el Banco de Previsión Social al que se presentaron 77.000 personas para 400 cargos.

«Da vergüenza; sortear cargos, es la peor señal para los jóvenes, porque deberían darse por méritos», afirmó.

El director de Tata Services Consultancy, Mario Tucci, sostuvo que Uruguay «debe compararse con los mejores; no preguntarnos qué hace Antel sino qué hace Japón». Y en este sentido agregó que «traer talentos de afuera implica mejorar nuestras capacidades y no sustituir mano de obra uruguaya o una amenaza».

Tucci dijo que los trabajadores para la industria actual deben ser «curiosos», lo que «evita achancharse» y «disciplinados». Además dijo que es «crucial» estar dispuesto a cambiar de rol que uno desempeña en el futuro. «Calentar la silla no sirve, porque el mundo cambia demasiado rápido».

Para los empresarios los conocimientos de inglés y el manejo de internet debería ser «moneda corriente» en el país y no algo visto como un «costo».

TÉCNICOS. El asesor de Botnia, Carlos Faroppa, sostuvo que la instalación de la planta de celulosa «de la mano de un socio como Finlandia» será un «caso de estudio» en el futuro y puso como ejemplo las alianzas que se tuvieron que generar con el Estado para capacitar a 900 soldadores porque en el país no había mano de obra.

Un ejemplo de la falta de técnicos especializados es la dificultad que encuentra la UTU. Grünberg señaló que el director del instituto solicitó al Ministerio de Educación y Cultura la posibilidad de que se habilite a funcionarios de las empresas públicas a dar clases.

A esto se le suma, según Grünberg, que cuando un joven decide estudiar una carrera técnica la familia «lo considera un fracaso».

El rector de la ORT sostuvo que «el monopolio de la universidad pública hasta 1985 fue muy perjudicial, por eso hay pocos posgrados y poca diversidad». Además, en lo pre-universitario «ANEP impone un programa y restringe la capacidad de innovación que es justamente lo que demanda el mundo».

Para Grünberg existe una falta de oferta en «los extremos de la escala de especialización» (oficiales o técnicos o masters o PhDs) y una escasez de demanda en «los sectores de especialización intermedia como los universitarios».

Antonio Ocaña, rector de la Universidad Católica, dijo que la universidad debe «pasar de formar elites dirigentes, a formar trabajadores del conocimiento emprendedores» así como debe pasar de las carreras tradicionales, a una creciente diversificación».