Empresarios piden reformas que mejoren clima inversor

Un selecto auditorio empresarial marcó al gobierno una agenda de preocupaciones y reclamó inversiones en infraestructura, comunicaciones y educación, así como el respeto a las normas y la seguridad en el suministro de energía.

El planteo fue hecho en el marco de una «Mesa de Negocios en Uruguay» organizada por la consultora británica The Economist Intelligence Unit.

Un documento de los organizadores sostiene que Uruguay enfrenta una serie de «obstáculos políticos y económicos» para incrementar la inversión en el país. Señala como trabas estructurales el reducido mercado interno, una alta presión tributaria y el ineficiente Estado, junto a los altos costos de los servicios públicos. A esto se le sumó «recientemente» el deterioro de las relaciones laborales en la industria, «la falla del gobierno en poder superar la oposición a la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos» y el «pobre acceso al crédito», dice el informe.

privados. La presentación del director ejecutivo de la forestal Weyerhaeuser, Marvin Risco, fue la más comentada por los empresarios, los que aseguraron que fue la que «reflejó la opinión de todos los privados», dijeron varios de los participantes consultados por El País.

Si bien Risco resaltó el «enorme potencial» de Uruguay para atraer inversiones, marcó al gobierno una serie de puntos débiles en donde se deben implementar reformas para que los privados puedan concretar sus proyectos. «Se necesita infraestructura y reglas claras como el respeto a la propiedad privada», dijo Risco a El País.

Durante su presentación señaló que tres de las cinco empresas forestales más grandes del mundo están instaladas en Uruguay, pero que «si no se arreglan los temas de infraestructura los productos no van a poder salir», dijeron fuentes que participaron de la reunión. Un empresario consultó a sus pares qué opinaban sobre las relaciones laborales, lo que derivó en que Risco contestara que «el respeto a la propiedad privada es un derecho fundamental de la Constitución que hay que respetar».

Otros participantes plantearon que si bien Uruguay está bien «en los grandes números», a nivel microeconómico el país no es competitivo.

Entre una audiencia que abarcó todos los sectores de actividad y contó con representantes del gobierno, los privados hicieron hincapié en «asegurar la estabilidad de reglas de juego en el largo plazo» y en generar un «sistema regulatorio que promueva reglas de competencia claras».

Los empresarios destacaron las ventajas que existen para el desarrollo de los servicios, aunque se puso énfasis en la falta de recursos humanos y en la necesidad de que el gobierno genere «incentivos en el área de educación», especialmente para áreas como la informática.

Los empresarios pidieron al gobierno políticas en este sentido aunque, a la salida de una de las charlas, un representante de la empresa informática Quanam dijo al ministro de Industria, Jorge Lepra: «Yo siempre digo que el sector informático se desarrolló porque el gobierno no intervino».

Orlando Dovat, de Zona América, se quejó porque el tamaño del Estado es muy «gordo» y que eso se traslada a las empresas y no ayuda en la competitividad de las mismas. También criticó el ancho de banda de Internet y señaló que Zonamérica debe recurrir a Miami porque es más barato y que eso no es lógico.

María Garaña, directora para el Cono Sur de Microsoft, sostuvo que Uruguay tiene buenos recursos, aunque necesita una ley de propiedad intelectual, abogó por más alianzas público-privadas y mayor capacitación de la gente, sobre todo en temas informáticos.

GOBIERNO. Al turno del gobierno, Lepra expuso las ventajas comparativas que tiene Uruguay como destino de inversiones, valiéndose de una serie de índices de competitividad y nivel de corrupción, transparencia, sustentabilidad ambiental, nivel educacional, entre otros. Sin embargo, al comenzar las preguntas, los empresarios dejaron en claro sus dudas.

La pregunta que concitó la mayor preocupación durante todas las conferencias fue sobre la disponibilidad de energía que existe en el largo plazo para sustentar los proyectos. Lepra explicó que las condiciones son distintas a las de dos años atrás y dijo que se prevé ejecutar una serie de obras de infraestructura energética para generar el respaldo necesario