Empresarios piden regular huelga y el Pit-Cnt eliminar ‘cláusula de paz’

Empresarios y sindicatos irán a la tripartita convocada por el MTSS con objetivos bien opuestos: unos para «equilibrar» la balanza que la ley de negociación colectiva inclinó hacia los trabajadores; y los otros para agregarle más peso a su plato.

Cuando mucho, el Pit-Cnt dijo que sólo aceptaría eliminar la «cláusula de paz» de la ley de negociación colectiva, promulgada en septiembre de 2009.

El Ministerio de Trabajo ambientará el clima de diálogo del que participará junto a obreros y empleadores, siguiendo la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) divulgada el pasado viernes. El pronunciamiento de la OIT está basado en las quejas de los empresarios contra la serie de leyes, normas y decretos laborales aprobados bajo la administración de Tabaré Vázquez, algunos de los cuales -a juicio de los demandantes- violan dos convenios firmados por Uruguay.

La ley de negociación colectiva y el decreto que regula las ocupaciones son los dos blancos principales de las críticas.

La recomendación de la OIT insta a que «en consulta» con trabajadores y empresarios, el gobierno tome medidas para «modificar la ley» de negociación colectiva.

La reapertura del debate permitiría que los empresarios vuelvan a la carga con sus reclamos contra estas normas.

Los alegatos de la Cámara de Industrias y de la Cámara de Comercio, que aparecen en el fallo de la OIT de la semana pasada, indican que la ley contiene «omisiones expresas»: de hecho, sólo regula dos aspectos de la tríada de las relaciones de trabajo (la negociación colectiva y el conflicto), dejando al margen la regulación de la organización sindical.

La ley omite así la reglamentación del derecho de huelga, consagrado en el artículo 57 de la Constitución, señalan los empresarios.

Además acusan la asignación de un peso desmedido del gobierno en el Consejo Superior Tripartito, órgano máximo de las negociaciones, donde el Poder Ejecutivo tiene nueve miembros, mientras que la representación de empresarios y trabajadores tiene seis delegados cada uno.

El rol de este órgano en materia de negociación colectiva viola, según el criterio patronal, el concepto de que la negociación es «bipartita» como establece la OIT.

A su vez, se contravienen los preceptos de negociación libre y voluntaria, pues la norma establece «la obligación de negociar de buena fe». Para los empresarios, esto habilita una «visión `intervencionista y dirigista` de las relaciones laborales».

Algo que inquieta a las cámaras patronales es la obligación para las empresas a dar información confidencial a los sindicatos en el marco de la negociación. Ello, sin fijar responsabilidades a los gremios que violen la reserva de la información entregada, dado que los sindicatos carecen de personería jurídica.

En referencia a las ocupaciones, la OIT recoge los descargos presentados oportunamente por el gobierno dando cuenta que los artículos que hacían mención a esa modalidad de acción sindical fueron retirados del proyecto.

La ley de negociación colectiva es una las iniciativas criticadas por los empresarios, pero no la única. El presidente de la Cámara de Industrias, Diego Balestra, cuestionó en general la legislación laboral del primer gobierno del Frente Amplio, porque no incluyó la opinión de las cámaras patronales. Ahora, el sector espera un cambio de actitud. El nuevo gobierno ya envió una señal en ese sentido, al mostrarse dispuesto a convocar a un ámbito de diálogo, tal como sugiere la OIT en su fallo, más allá de que éste no tiene efecto vinculante.

Los contactos -iniciados el lunes entre el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, y los presidentes de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, y de la Cámara de Industrias, Diego Balestra- se retomarán luego de Semana Santa, con la participación del Pit-Cnt.

cláusula de paz. El Pit-Cnt planteará la derogación de la cláusula de paz, que fue incluida al proyecto del oficialismo para sumar la adhesión de la oposición a la hora de votar la ley. Al reinstalarse el debate, se abre una opción para eliminar ese artículo, opinó Juan Castillo, coordinador del Pit-Cnt.

La cláusula de paz obliga a los trabajadores a no aplicar medidas sindicales durante la vigencia de los convenios.

«Todo el mundo sabe que no estábamos de acuerdo con esa cláusula. Nos parece contradictoria con el espíritu de la ley y además su puesta en práctica va a generar más problemas que certezas», dijo Castillo.

El Pit-Cnt está conforme con la ley y espera su puesta en práctica en la próxima ronda salarial para sacar conclusiones. Su modificación no convence a la cúpula sindical. «Si la actitud del empresariado va a ser enojarse, levantarse y retirarse, va a ser difícil que haya acuerdos», concluyó Castillo.